La permanencia es el mayor impedimento a la hora de cambiar de compañía y pueden costarnos caro si no tenemos más remedio que cambiar de compañía y pagar la penalización. Por eso en este post te diremos las ventajas de optar por una tarifa sin permanencia y comentaremos todo lo que puedes hacer si tienes contratada una tarifa sin permanencia.

¿Qué es la permanencia?

Si la permanencia es algo odiado por los clientes, entonces ¿por qué las operadoras insisten en tener compromisos de permanencias? El compromiso de permanencia es un acuerdo entre el usuario y la operadora, mediante la firma de un contrato.

En este contrato el cliente acepta cumplir ciertos requisitos a cambio de algún beneficio. Por ejemplo, en tu tarifa o en el precio de algún terminal o móvil.

Es decir, muchas veces optamos por tener una permanencia con alguna operadora a cambio de pagar un precio más competitivo en la tarifa o por un móvil o no tener que abonar la instalación en tu casa de fibra óptica.

La permanencia suele tener una duración de 12 o 24 meses, según la compañía. Y, en el caso que quieras darte de baja o cambiar de operadora, deberás esperar ese tiempo o pagar una penalización. La duración depende, en la mayoría de los casos, del beneficio que las compañías deben amortizar.

Lo más importante es tener siempre en en mente si la tarifa que estás contratando es una tarifa con permanencia o una tarifa sin permanencia. Con eso claro, podrás tomar decisiones más inteligentes a la hora de cambiar o no de compañía.

Las operadoras están obligadas a informar a sus usuarios cuánto periodo de permanencia queda para “ser libres” o si directamente, tienes contratada una tarifa sin permanencia.

Entonces, el primer paso que debes tomar para disfrutar de las ventajas de una tarifa sin permanencia es saber si la tienes o no. Te recomendamos que llames al número de atención al cliente de tu operadora y consultes si tu tarifa es una tarifa sin permanencia, o en caso contrario, cuánto tiempo de permanencia te queda.

¿Qué hacer si tengo una tarifa sin permanencia?

Las permanencias pueden llegar a ser un fastidio a la hora de cambiar de compañía. Pero a veces son el precio a pagar a cambio de contar con un buen terminal a precios interesantes sin tener que hacer frente a grandes pagos, o no tener abonar una costosa instalación doméstica.

Para el usuario, lo más importante es tener claro en cada momento qué se está contratando para evitar sorpresas inesperadas en el futuro. Si estás por contratar una tarifa, te contaremos las ventajas de contratar una tarifa sin permanencia y qué puedes hacer si ya tienes una tarifa sin permanencia.

Si tienes una tarifa sin permanencia puedes cambiar de tarifa dentro de tu compañía las veces que quieras

Una de las mayores ventajas de contar con una tarifa sin permanencia es que no tienes ninguna atadura a tu tarifa actual. Es decir, que si tu tarifa ya no te convence o si tu compañía ofrece una promoción que te puede venir bien, puedes optar por cambiar de tarifa sin ningún tipo de penalización si cuentas con una tarifa sin permanencia.

Primero, antes de solicitar a tu compañía el cambio de tarifa, debes estar seguro que tienes contratada una tarifa sin permanencia o que tu permanencia se haya agotado. Si estás seguro que cuentas con una tarifa sin permanencia, sólo te queda pedir el cambio de tarifa.

Este proceso varía de compañía en compañía, pero generalmente con una llamada de teléfono o desde la misma app de la operadora podrás solicitarlo.

Si eres de los que quieren mantenerse abiertos a varias opciones de tarifa o que según tu trabajo o viajes necesites adaptar tu tarifa a tu consumo, deberías optar por una tarifa sin permanencia.

Si tienes una tarifa sin permanencia puedes cambiar de compañía sin problemas

Otra gran ventaja de tener una tarifa sin permanencia es que puedes irte de tu compañía a otra sin ninguna penalización. Si las tarifas móvil de tu operadora no te convencen o quieres cambiar por una operadora con mejor atención al cliente y ofertas, tu tarifa sin permanencia te permite cambiar sin ninguna pega.

A la hora de cambiar de operadora deberás solicitar una portabilidad a otra compañía para mantener el mismo número de teléfono y así nadie pierda tu contacto 😉

La gran ventaja de tener una tarifa sin permanencia es que puedes irte de tu compañía cuando lo desees y por los motivos que tengas. Todo sin tener que pagar ni un euro por penalización o esperar a que algún plazo llegue a su fin. Es decir, estás a una llamada de teléfono o a un click de una nueva compañía si es tu deseo.

Si tienes una tarifa sin permanencia puedes darte de baja cuando lo desees

Si por algún motivo ya sabes que no vas a necesitar esa línea extra de móvil, o si estás pensando en irte del país y mantener tu línea activa no te conviene, contratar una tarifa sin permanencia te permite darte de baja casi de manera inmediata.

Con una tarifa sin permanencia puedes dar de baja todas tus líneas con cualquier compañía sin ningún tipo de penalización o demora.

Este tipo de tarifas es ideal para aquellas líneas que sabes que no usas con tanta frecuencia o que directamente, no te interese mantener activas porque las puedes “cancelar” cuando quieras.

En este post hemos explicado, en primer lugar, qué es una permanencia y la razón de su “inconveniente” existencia. Teniendo eso claro, hemos repasado las ventajas de optar de una tarifa sin permanencia tales como darte de baja, cambiar de tarifa o cambiar de compañía cuando te plazca.

Si estás pensando qué tarifa elegir y tu filosofía de vida es ser libre como el viento, ya sabes que las tarifas sin permanencia pueden adaptarse bien a tus necesidades.

¿Listos para usar los mejores trucos al elegir tarifa móvil y ahorrar? ¡Vivan las tarifas sin permanencia!

Karina Cáceres
Karina Cáceres

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