
Unicaja quiere lo bueno de WiZink y deja atrás las revolving: así se divide un banco en dos
- Oferta formal prevista para julio a precio “de derribo”
- Aplazame y Lendrock, sus activos rentables, son el verdadero objetivo
El consejo de administración de Unicaja ha decidido avanzar con
El gran detonante de esta decisión ha sido el informe final de la due diligence encargada a PwC, recibido a mediados de junio. Con esta radiografía detallada sobre la mesa, los consejeros optaron por seguir adelante con la operación en lugar de abandonar las negociaciones precipitadamente. Sin embargo, la oferta oficial aún depende del visto bueno de la Comisión de Riesgos y la de Auditoría, sobre lo cual Unicaja ha declinado hacer comentarios.
Qué activos quiere Unicaja y cuáles no
Esta operación no plantea una adquisición tradicional, ya que Unicaja no tiene ninguna intención de absorber el banco WiZink al completo. Su objetivo estratégico es quedarse únicamente con la plataforma de financiación al consumo y el negocio de tarjetas de crédito en Portugal, donde la entidad es líder indiscutible. De este modo, el banco andaluz deja fuera intencionadamente la parte más conflictiva de todo el negocio.
En concreto, rechaza asumir las carteras de préstamos ‘revolving’ que actualmente saturan los juzgados por continuas demandas de tipos abusivos. Estos activos problemáticos permanecerían íntegramente en manos del fondo Värde Partners y del resto de sus accionistas. Como señala Pablo Vega, experto de Roams en finanzas, Unicaja busca estas capacidades “siempre que quede muy claro qué activos se traspasan y, sobre todo, qué riesgos legales quedan fuera de la operación”.
Para articular una separación corporativa tan compleja, el proceso de absorción requeriría la creación de un “banco bueno” y un “banco malo”. Dicha estructura organizativa tendría que ser supervisada estrictamente por el Banco de España para garantizar toda su viabilidad técnica. Precisamente, este inusual diseño a medida y los altísimos costes legales vinculados a las tarjetas ‘revolving’ son los dos grandes obstáculos de la transacción.
Por qué interesa a Unicaja
El consejero delegado de Unicaja ha reconocido abiertamente que la entidad sufre un déficit claro en crédito al consumo frente a sus grandes competidores españoles. Puesto que acumula un importante exceso de capital, la cúpula directiva necesita poner urgentemente ese dinero a trabajar en nichos más rentables. Al respecto, el experto Pablo Vega destaca que la entidad “necesita diversificar ingresos y ganar peso en productos con más margen que la banca tradicional”.

Para lograr este ansiado objetivo y tras
- Aplazame: plataforma de pago aplazado en el punto de venta que mueve 250 millones de euros anuales en crédito. Permite aplazar de forma sencilla la compra de billetes de Renfe y de Iberia, entre otros.
- Lendrock: fintech especializada en la financiación rápida para la compra de coches de segunda mano.
Hoy en día, tanto Aplazame como Lendrock ya generan el 25% de los ingresos totales de WiZink, según demuestran los propios datos del banco digital. Este giro comercial hacia una financiación al consumo mucho más sana es lo que realmente hace atractiva la operación para los compradores. El analista de Roams recuerda por ello que “la operación no debería analizarse como una compra de tamaño, sino como una compra de especialización”.
Con todo, la operación no está exenta de riesgos para Unicaja. Según palabras de Nuria Álvarez, analista de Renta 4, recogidas en finanzas.com, incorporar los activos de WiZink elevaría el peso de los activos de mayor riesgo en su balance y podría atraer un mayor escrutinio de las agencias de calificación. El coste del riesgo asociado a las tarjetas revolving y los microcréditos ronda entre el 3% y el 6%, muy por encima del 1,9% que registra actualmente Unicaja en financiación al consumo.
El lastre que deja atrás WiZink
Según su último informe anual, WiZink cerró 2025 con pérdidas netas de 52,5 millones de euros, un 133% más que en el ejercicio anterior. Al mismo tiempo, sus ingresos comerciales sufrieron un revés cayendo un 8%, hasta situarse en la delicada barrera de los 300 millones de euros. La principal causa documentada de este enorme agujero financiero es la masiva litigiosidad judicial vinculada directamente a las polémicas tarjetas ‘revolving’.
Este tipo de financiación de crédito fue su producto estrella durante casi una década, pero los tribunales españoles han ido cuestionando duramente los elevados tipos de interés aplicados. Para prepararse ante una eventual venta inminente, la directiva de WiZink tuvo que realizar con urgencia varios saneamientos drásticos en sus maltrechas cuentas. Así, vendió 237 millones de euros en pesadas carteras de créditos impagados, lo que supone casi el triple de lo que ya había enajenado durante 2024.
Como parte fundamental de esta dura reestructuración, la firma también cerró definitivamente su filial de recobro WiZink Gestión, despidiendo a sus 65 empleados de golpe. En el terreno puramente operativo, migró toda su plataforma tecnológica a la nube mediante un acuerdo con Amazon Web Services y amortizó viejos desarrollos informáticos en desuso. Gracias a todos estos recortes de emergencia, su ansiada ratio de capital CET1 logró escalar desde un ajustado 15,80% hasta un holgado 17,93% anual.
Finalmente, la entidad de origen digital tuvo que completar a contrarreloj una profunda reestructuración de su abultada deuda corporativa. Se trata de la segunda gran operación de rescate interno de este tipo que afronta la compañía en apenas cinco años de trayectoria. Tomaron esta drástica medida financiera ante la evidente dificultad para poder devolver a tiempo un bono de 265 millones que vencía a finales de diciembre de 2026.
Los números de WiZink en 2025
| Dato | |
|---|---|
| Pérdidas netas | 52,5 millones de euros (+133%) |
| Ingresos totales | 300 millones de euros (−8%) |
| Cartera de clientes | 2.695 millones en financiación |
| Ratio CET1 | 17,93% (desde 15,80%) |
| Carteras vendidas | 237 millones en créditos |
Una larga historia de intentos de venta
El fondo inversor Värde Partners lleva ya varios años intentando dar una salida definitiva al negocio de WiZink sin lograr todavía ningún éxito real. Mucho antes del estallido comercial de la pandemia, la compañía llegó a explorar formalmente una salida a Bolsa para intentar captar nuevo capital en los mercados. Tras fracasar estrepitosamente esa primera vía, intentó vender por separado tanto su filial Aplazame como el rentable negocio portugués, pero ninguna operación llegó nunca a buen puerto.
Cabe recordar que WiZink nació originalmente como fruto de la integración del negocio de tarjetas de Citi en España y de la sucursal lusa de Barclaycard. Actualmente, posee una codiciada ficha bancaria propia en nuestro país y cuenta con una sólida base de unos dos millones de clientes ibéricos. Además de mantener un importante acuerdo a nivel europeo con el gigante AliExpress, la entidad gestiona toda su operativa de atención desde un gran centro ubicado en Zaragoza.
Últimas noticias










