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Mapas de Francia y España con logotipos de operadoras de telecomunicaciones y flechas entre Telefónica y Vodafone
Telefonía móvil

Movistar esperaba una señal de Bruselas para ir a por Vodafone: acaba de llegar desde Francia

  • Orange, Bouygues y Free compran SFR y reducen el mercado francés
  • Las negociaciones entre Telefónica y Zegona siguen activas
Sergio Soto
Sergio Soto
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La venta de SFR a tres operadoras francesas por 20.350 millones de euros podría ser la señal que Telefónica lleva meses esperando para acelerar la compra de Vodafone España. El acuerdo, anunciado el pasado 6 de junio, apunta a un cambio de criterio en Bruselas que convertiría en viable lo que hasta hace poco era regulatoriamente impensable.

El despiece de SFR en cifras

Orange, Bouygues Telecom y Free (Iliad) alcanzaron un acuerdo con Altice France para adquirir y repartirse SFR, la segunda operadora de Francia, por un valor empresarial de 20.350 millones de euros incluida la deuda, más un posible pago adicional de hasta 650 millones al cierre.

No es una adquisición convencional, ya que los tres grupos no van a mantener SFR como empresa independiente, sino que se repartirán clientes, frecuencias e infraestructuras, lo que en la práctica supone el desmantelamiento del operador. El mercado francés, que contaba con cuatro grandes operadoras, vuelve a una estructura de tres actores.

El reparto de clientes y activos quedó acordado así:

  • Bouygues Telecom (42% del precio): absorbe la mayor parte de los activos, clientes y frecuencias de SFR.
  • Free-Iliad (31%): incorpora su parte proporcional de la base de clientes y la infraestructura correspondiente.
  • Orange (27%): recibe activos, clientes y frecuencias de su cuota de la operación.

El cierre está previsto para el segundo semestre de 2027, condicionado a la aprobación de las autoridades de competencia.

Bruselas en modo aperturista

Roland Lescure, ministro francés de Economía, calificó el anuncio como “una etapa mayor y determinante” para el sector teleco en Francia y Europa, aunque advirtió que los reguladores evaluarán con rigor el impacto sobre la competencia y los precios al consumidor.

El punto de inflexión es ese matiz de que un Gobierno europeo grande celebra públicamente una consolidación de mercado que hasta ahora hubiera generado alarmas regulatorias. Fuentes del sector anticipan que ni la autoridad francesa de Competencia ni la Comisión Europea pondrán objeciones de relevancia al acuerdo.

“La operación de SFR no significa que Bruselas vaya a aprobar automáticamente cualquier fusión, pero sí demuestra que el regulador está más dispuesto a escuchar argumentos sobre inversión, escala y competitividad europea”, explica Ana de la Torre, experta en telefonía de Roams.

Exterior de la sede de Telefónica con el logotipo de la compañía en primer plano en un entorno con naturaleza.
Fuente: Telefónica

Esa señal tiene consecuencias directas más allá del Rin. Marc Murtra, presidente de Telefónica, lleva meses defendiendo ante la Comisión Europea que el sector teleco del continente está demasiado fragmentado y que esa fragmentación lastra la inversión y la innovación frente a competidores estadounidenses y asiáticos. Representantes de Telefónica se han reunido en Bruselas con la Comisión para trasladar ese argumento: “Es hora de que se permita a las grandes empresas europeas de telecomunicaciones consolidarse y crecer para crear capacidad tecnológica”, ha afirmado Murtra.

Telefónica y Vodafone: negociaciones vivas

Las conversaciones entre Telefónica y Zegona, propietaria de Vodafone España desde 2024, no se han interrumpido, según Vozpópuli. La distancia entre las exigencias económicas del fondo de inversión y lo que Telefónica está dispuesta a pagar sigue siendo el principal obstáculo. “Todo sigue su curso lógico”, explicó a dicho medio un directivo del sector.

El tiempo corre a favor del comprador. Prolongar las negociaciones permite a Telefónica esperar a que las pretensiones de Zegona se moderen o a que la evolución del negocio de Vodafone España reduzca su capacidad de negociación. “No hay ninguna prisa por cerrar una operación de tal calado porque todos juegan sus cartas y el tiempo juega a favor de Telefónica”, subraya un directivo del sector.

Lo que implica para el mercado español

Una integración de Vodafone España en Telefónica crearía una concentración sin precedentes en el mercado nacional. La operación quedaría sometida al escrutinio de la CNMC y, casi con certeza, de la propia Comisión Europea. Ese escrutinio es el mayor freno implícito para cualquier fusión de este calibre en España.

“Una integración entre Telefónica y Vodafone España generaría importantes sinergias de red y costes, pero también obligaría a los reguladores a vigilar muy de cerca el impacto sobre la competencia y los precios”, señala De la Torre.

Interior de una tienda de Vodafone.
Fuente: Vodafone

Telefónica ha dejado claro que está abierta a explorar cualquier operación que le permita consolidar su posición en el mercado. Si Bruselas aprueba el despiece de SFR aplicando el mismo razonamiento que lleva exigiendo Murtra, ese freno se debilita de forma apreciable.

Como explica nuestra experta en telefonía, “la consolidación puede facilitar más inversión en fibra, 5G e inteligencia artificial, pero el gran reto para Bruselas será demostrar que esos beneficios también llegan al cliente final”. Ningún detalle sobre plazos ni alternativas ha trascendido, pero el precedente francés convierte la fusión con Vodafone España en una opción más realista que en cualquier momento anterior.

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