Instagram
TikTok
X (Twitter)
Facebook
Roams Logo
Instalación industrial de gas con tuberías, depósitos, un manómetro y una bandera de la Unión Europea al fondo
Energía

Europa prevé cerrar el otoño con el peor colchón de gas para el invierno desde 2011

  • Bruselas rebaja su exigencia de llenado del 90% al 75-80% para evitar una subida de precios
Sergio Soto
Sergio Soto
Icono rrss X
Icono rrss Whatsapp
Icono comentarios

Europa afronta el invierno con el peor colchón de gas de los últimos 15 años. Así lo advierte Wood Mackenzie, que prevé que los almacenes europeos cierren la temporada de inyección al 76% de su capacidad, el nivel más bajo desde 2011. Esta escasez ha terminado forzando a la Comisión Europea a rebajar su exigencia de llenado, que pasa del 90% a una horquilla de entre el 75% y el 80%.

Todo empezó a finales de febrero de 2026. El estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán, con ataques conjuntos de Washington e Israel sobre territorio iraní, paralizó el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, un paso por el que circula habitualmente una quinta parte del gas natural licuado (GNL) que se comercia en el mundo.

Pero el bloqueo no se quedó solo en el corte de las rutas de transporte. También redujo de forma significativa la producción de dos de los grandes exportadores hacia Europa, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, justo en el momento en que el continente más necesitaba esos cargamentos para rellenar sus depósitos antes del invierno.

Bombilla y radiador junto a texto sobre cómo gestionar el precio de la luz y el gas con Roams.

Te interesa: tarifas de gas más baratas

La paradoja de la paz que frenó las compras

A ese bache de oferta se le sumó, además, un giro comercial que pocos esperaban. Cuando Washington y Teherán firmaron un acuerdo de paz interino a principios de julio de 2026, el precio del gas en los hubs europeos se hundió hasta rondar los 40 euros por megavatio hora.

Sin embargo, esa bajada tuvo un efecto contrario al deseado, ya que restó incentivos a los operadores europeos para comprar barcos de GNL procedentes de Estados Unidos. Mientras tanto, los compradores asiáticos, sobre todo de China e India, aprovecharon para pujar con más agresividad y quedarse con esos cargamentos para sus propias reservas.

Así, la temporada de inyección, que va de abril a octubre, arrancó con los almacenes europeos a apenas un 28% de su capacidad. Meses después, la media ronda el 48-49%, diez puntos por debajo del año anterior y en niveles similares a los de la crisis de 2021.

Bruselas relaja las exigencias de llenado

La legislación aprobada tras la invasión de Ucrania en 2022 exige un mínimo legal del 90% de almacenamiento para el 1 de noviembre. Sin embargo, la realidad del mercado ha terminado obligando a la Comisión Europea a flexibilizar ese objetivo, con el fin de evitar compras de pánico que disparen las tarifas de hogares e industrias.

De este modo, Bruselas ha rebajado su objetivo no vinculante a una horquilla de entre el 75% y el 80%. El comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, defendió esta postura al señalar que “necesitamos un nivel alto para asegurarnos de que estamos listos para el próximo invierno, pero queremos hacerlo de una manera que no provoque aumentos de precios a corto plazo”.

Además, desde la Comisión insisten en que el sistema sigue siendo resiliente, gracias a la reducción estructural del 17% en la demanda de gas lograda en los últimos años y a la expansión de las terminales de regasificación.

Así están las reservas país por país

El nivel de llenado, eso sí, varía mucho de un Estado a otro. Mientras España parte de una posición más holgada que la media comunitaria, Alemania, el mayor consumidor europeo de gas, se perfila como el eslabón más débil.

Elaboración propia con datos de Gas Infrastructure Europe (GIE).
Almacenes de gas por país
Nivel de llenado
España 73,5%
Italia 69,1%
Francia 50,4%
Alemania 43,1%
Países Bajos 28%

Aun así, el dato español, el más bajo para un inicio de julio desde 2021, queda muy por encima del resto de las grandes economías del continente.

Qué puede pasar con el precio este invierno

De cara a los próximos meses, la Agencia para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER) calcula que la Unión Europea necesitará importar un 13% más de GNL que en 2025 para alcanzar el objetivo legal del 90%. No obstante, el objetivo ya flexibilizado del 75%-80% sigue siendo alcanzable con los mismos volúmenes de importación que el año pasado, aunque las inyecciones avanzan por debajo de la media de la última década.

Por ahora, el gas europeo (TTF) cotiza en julio de 2026 en torno a los 47-51 euros por megavatio hora, aunque los analistas de mercado ya elevan sus previsiones para el tercer trimestre hasta una horquilla de entre 57 y 84 euros si la tensión geopolítica se mantiene.

En este contexto, Estados Unidos se ha consolidado como el principal proveedor de gas de la Unión Europea, con cerca del 30% de las importaciones totales y dos tercios del GNL que compra el continente. Y esa mayor dependencia del mercado internacional ya se nota en la factura, ya que la tarifa regulada del gas en España subió un 21,5% de media desde el 1 de julio de 2026 para los hogares acogidos a la TUR.

Comentarios

Tu opinión nos importa. ¡Cuéntanos!
CTA acción
Comentar
CTA acción
Comparte tu opinión
¡Gracias por tu comentario!
CTA acción
Comentar