
La DGT la lía con las matrículas de los patinetes y deja la factura al usuario: entre 20 y 40 euros por un fallo que no es suyo
- La clave está en la letra Q, prohibida por la normativa
- Un error en el sistema bloquea la contratación del seguro
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha provocado un auténtico atasco administrativo en los últimos días al emitir matrículas para patinetes eléctricos que incluyen la letra Q.
Este fallo informático ha llevado a las aseguradoras a paralizar las altas de pólizas, dejando a muchos conductores en un limbo legal sin poder circular, justo en un momento en el que el
“El problema viene de cómo se ha implementado la norma, de manera rápida y sin profundizar en detalles que luego acaban generando errores. Lo de la letra Q es un ejemplo claro de cómo algo aparentemente menor puede bloquear todo un sistema cuando no se ha previsto bien”, apunta David Salazar, experto en Seguros de Roams.
Por qué la letra Q está prohibida y cómo bloquea tu seguro
El origen de esta situación está en el propio Real Decreto 52/2026, que regula la identificación de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP). La normativa establece que las matrículas no pueden incluir vocales, ni la letra Ñ, ni la Q, para evitar confusiones visuales con la O o el número cero.
Sin embargo, la DGT ha asignado combinaciones que sí incluían esta letra, como el caso de la llamativa matrícula BBQ. El problema surge cuando los usuarios intentan contratar el seguro obligatorio.
Los sistemas de la patronal aseguradora (UNESPA) detectan automáticamente el error al cruzar los datos con el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA). Como resultado, la matrícula es rechazada porque su estructura alfanumérica no se ajusta a lo establecido en la normativa, que excluye expresamente la letra Q de las combinaciones válidas.
El parche de Tráfico y quién paga los platos rotos
Para desbloquear la situación, la DGT ha aplicado una solución urgente en su Sede Electrónica: sustituir automáticamente la letra Q por la R en todas las matrículas afectadas.

Esto significa que una matrícula como BBQ ha pasado a convertirse en BBR en los registros oficiales. Sin embargo, el problema persiste para quienes ya habían fabricado su placa física.
Estos usuarios se encuentran ahora con una matrícula que no coincide con los datos oficiales, lo que puede derivar en sanciones si circulan con ella.
El coste de la solución recae, por el momento, en los propios afectados. Tendrán que pagar entre 20 y 40 euros para fabricar una nueva placa correcta, lo que ha generado críticas y peticiones de compensación a la Administración.
Radiografía de un registro estancado y con fecha límite
Este error llega en un momento especialmente delicado para la regularización de los patinetes eléctricos en España, un proceso que avanza con gran lentitud mientras compañías como
- Parque estimado: más de 5 millones de patinetes.
- Vehículos registrados: 140.000 unidades.
- Ritmo actual: se necesitarían unos 7 años para completar el registro.
- Fecha límite: 22 de enero de 2027.
Precisamente esa fecha marca un punto de inflexión. A partir de entonces, cualquier patinete que no cuente con un certificado de circulación será considerado ilegal.
Esto deja en el aire el futuro de millones de dispositivos adquiridos antes de 2022, que podrían quedar fuera de la normativa, en un contexto donde además aumentan los riesgos asociados como los
Salazar concluye con una crítica clara al proceso. “Después de mucho tiempo sin una regulación clara para los patinetes, se ha querido hacer todo deprisa, sin pruebas reales, sin contemplar casuísticas y sin dejar margen de ajuste antes de hacerlo obligatorio. Al final, quien paga estas prisas es el usuario, que se encuentra con trámites parados por errores que se podían haber evitado”, lamenta.
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