
Lo que nadie te explica al contratar un seguro a todo riesgo: las exclusiones en coche y hogar que más conflictos generan
- Puede excluir neumáticos o materiales inflamables
- Daños estéticos o mascotas en hogar pueden dejarte sin cobertura
Contratar una póliza bautizada como a todo riesgo nos da una tranquilidad inmensa, pero la realidad legal suele ser un jarro de agua fría: esta etiqueta es solo un nombre comercial excesivamente optimista.
El experto en seguros de Roams, David Salazar, lo tiene claro desde el principio: “El nombre de este tipo de productos lleva a pensar que cubre cualquier situación, cuando en realidad son pólizas con coberturas más amplias, sí, pero llenas de límites, exclusiones y condiciones que el cliente muchas veces desconoce”.
Es ahí donde estallan los conflictos al dar un parte que no encaja con lo que imaginábamos.
Este tipo de situaciones no son aisladas y suelen aparecer especialmente cuando hay que afrontar daños que no estaban tan cubiertos como parecía o surgen

Más pagar no significa más protección
El gran problema llega cuando ocurre un siniestro cotidiano y la aseguradora se lava las manos. Como advierte Salazar: “En este tipo de seguros es fundamental entender que pagar más no significa estar cubierto ante cualquier cosa”.
La clave real para no llevarse sustos es revisar a fondo la letra pequeña, los topes de indemnización y las temidas franquicias.
A veces, ni siquiera necesitamos ese nivel máximo de cobertura. “Ajustar el seguro al uso real que se le va a dar y no dejarse llevar por el nombre comercial también es importante”, recalca nuestro experto.
Dejarnos seducir por el marketing de las aseguradoras puede suponer un sobrecoste anual innecesario por productos que realmente no necesitamos.
Lo que tu seguro de coche dejará en visto
Si pensabas que darle un bordillazo al coche al aparcar y reventar una rueda te saldría gratis, te equivocas. Las pólizas de vehículos a todo riesgo tienen excepciones muy específicas que te obligarán a pasar por caja.
- Piezas aisladas: Si rompes un neumático o el catalizador sin daños estructurales mayores, el seguro denegará la reparación.
- Materiales inflamables: Llevar objetos como una bombona de butano o baterías de litio puede suponer un rechazo de la indemnización por riesgo agravado.
- El temido valor venal: En un siniestro total, te pagarán el valor venal, muy por debajo del precio real de mercado.
Como regla general, los expertos recomiendan mantener el todo riesgo durante los primeros cinco o seis años de vida del vehículo. A partir de ese momento, conviene valorar si la prima anual compensa: si su coste supera el 10-15% del valor actual del coche, suele ser más eficiente pasarse a un seguro a terceros ampliado.

Tu casa vacía o tu mascota: enemigos de la póliza
En el seguro de hogar, el llamado todo daño accidental también está lleno de condiciones. Existen daños mínimos indemnizables, lo que deja fuera muchas reparaciones.
Estas son las exclusiones más habituales:
- Daños puramente estéticos: Si un elemento sigue funcionando, aunque esté dañado visualmente, no hay cobertura.
- Destrozos de mascotas: Los daños causados por animales domésticos son responsabilidad del propietario.
- Vivienda desocupada: Si la casa está vacía entre 3 y 30 días, puedes perder coberturas clave, especialmente ante robos o daños por agua.
Además, este contexto está provocando que el
Sin embargo, cancelar el seguro no es la solución. Carecer de una póliza básica te deja totalmente desprotegido ante problemas ajenos, como filtraciones de agua de vecinos.
En ese caso, dependerías de la buena fe de terceros o tendrías que enfrentarte a procesos legales largos y costosos.
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