
Los precios de Orange en Francia cuadruplican lo que cobra hoy Telefónica en España, a la que acusa de abusar
- Orange subió sus precios de acceso a infraestructura en Francia más de un 130% desde 2024, el doble de lo que MasOrange critica a Telefónica
MasOrange, controlada totalmente por la francesa Orange, acusa a Telefónica de presentar ante la CNMC una propuesta “parcial e interesada” para
Lo que el CEO de MasOrange no mencionó en el DigitalES Summit 2026 es que Orange ha hecho algo muy parecido en Francia desde marzo de 2024, es decir, una subida acumulada de más del 130%, según fuentes del mercado.
Esta llamativa denuncia se produjo durante el citado evento de telecomunicaciones. Allí, Meinrad Spenger tomó la palabra para criticar duramente el plan con el que Telefónica pretende
Orange disparó un 130% sus precios en Francia desde 2024
La realidad es que, desde marzo de 2024, los precios de acceso a la infraestructura civil de Orange en su propio país han subido más de un 130%, según apuntan diversas fuentes del mercado. De hecho, solo el primer incremento ya supuso un duro encarecimiento de entre el 67% y el 72% para las telecos francesas que necesitan usar esos conductos.
En este sentido, la comparación con nuestro país resulta muy reveladora. Actualmente, los precios mayoristas que aplica Orange en Francia son cuatro veces superiores a los que cobra hoy Telefónica en España. Por lo tanto, la propuesta que Spenger tilda de “interesada” parte de un nivel económico mucho más bajo que el exigido por su propia empresa al otro lado de los Pirineos.
Para entender mejor este contraste, los especialistas piden analizar todos los factores antes de sacar conclusiones precipitadas. “Comparar solo el porcentaje de subida puede ser engañoso: Francia y España tienen redes, costes y modelos de reparto diferentes. Pero eso no elimina la incomodidad del mensaje de MasOrange”, apunta Ana de la Torre, experta en telefonía de Roams.

Como señala la experta, las diferencias entre ambos mercados tienen una clara explicación estructural. Por un lado, la red de infraestructuras de Francia es varias veces más grande que la española. Cuenta con ductos repartidos en multitud de ciudades medianas y pequeñas que aquí, sencillamente, no existen.
Además, el modelo de negocio también cambia significativamente entre ambos territorios europeos. Los precios en Francia están en gran medida mutualizados, es decir, compartidos entre varios operadores. Mientras tanto, en España estas tarifas se aplican individualmente por operador, lo que lógicamente amplifica el impacto económico sobre unos más que sobre otros.
Los recursos contra Orange en Francia fueron rechazados
Pese a estas diferencias estructurales, las agresivas subidas de Orange en Francia tampoco llegaron sin resistencia local. Compañías rivales como Altitude, Bouygues Telecom y SFR intentaron frenarlas presentando recursos de anulación contra los nuevos precios. Sin embargo, todos fueron rechazados, ya que ni el regulador francés (ARCEP) ni el Consejo de Estado apreciaron ningún problema de competencia.
En esta misma línea, el ARCEP resolvió en julio de 2024 un litigio regulatorio paralelo planteado por Netalis, otro operador que cuestionó duramente las condiciones económicas de Orange. El organismo terminó rechazando tanto las medidas cautelares como la solicitud principal de la compañía demandante. Como justificación, la autoridad concluyó que Netalis no había negociado de buena fe antes de acudir al regulador.
Todo este complejo escenario legal galo contrasta fuertemente con la situación ibérica actual. A diferencia de lo que ocurre en España, los precios de acceso a infraestructura en Francia están fijados mediante una regulación asimétrica. Además, dichas tarifas se establecen siempre bajo estrictos criterios de orientación a costes.
Qué propone Telefónica y por qué lo critica MasOrange
Volviendo al mercado nacional, Telefónica ha presentado a la CNMC una propuesta para sustituir la actual regulación MARCo por compromisos voluntarios a cinco años. Este plan plantea una subida progresiva del 17% anual, concentrando los mayores incrementos durante los primeros ejercicios. De este modo, el efecto acumulado al cabo del lustro alcanzaría el 110%, lo que prácticamente duplicaría sus ingresos por este concepto.
Ante este movimiento estratégico, el pleno de la CNMC aprobó el pasado 19 de junio iniciar el proceso oficial para evaluar la propuesta. No obstante, los plazos burocráticos suelen ser lentos en este tipo de expedientes. Por ello, la decisión regulatoria final no se espera antes de finales de 2026, y muy probablemente llegará ya entrado el 2027.
Durante su intervención para frenar este plan, Meinrad Spenger, CEO de MasOrange, afirmó en el DigitalES Summit 2026 que “el 99% del mercado de las infraestructuras pasivas está en manos de un agente”. Argumentaba así que Telefónica, al carecer de precios fijados, gozaría de una ventaja competitiva perjudicial para sus rivales y para la inversión general. Sin embargo, diversas fuentes del sector matizan este discurso, apuntando que el acceso a los conductos de Telefónica representa menos del 3% de los costes totales de despliegue de fibra para un operador eficiente.
Todo depende de cómo se calculen los márgenes
Otro gran punto de fricción en este debate corporativo, que

Esta enorme diferencia de cifras radica en que la contabilidad histórica no recoge la totalidad de los activos, ya que faltan registros completos de las infraestructuras construidas hace décadas. Para solucionar esta carencia, la CNMC adoptó el estándar de costes corrientes tanto en la revisión de 2021 como en la de junio de 2025. Fue entonces, el 30 de junio de 2025, cuando aprobó la última actualización de precios del MARCo, permitiendo un alza del 11% en los precios recurrentes y del 14,6% en los no recurrentes.
Para comprender la verdadera magnitud de esta red, basta con mirar sus cifras de uso diario y alcance territorial. Actualmente, el sistema MARCo da servicio a unos 370 operadores de telecomunicaciones en todo el país. Todos ellos acceden, gracias a esta regulación, a más de 120.000 kilómetros de subconductos y a más de dos millones de arquetas.
Un éxito regulatorio ante una nueva realidad
La famosa regulación MARCo nació originalmente en 2009, una época donde los operadores alternativos apenas tenían red propia. Su principal objetivo era evitar duplicar obras civiles innecesarias para así poder acelerar el despliegue general de fibra. Sin duda, el modelo funcionó a la perfección, logrando que España sea hoy líder europeo en FTTH con una cobertura superior al 95% y cerca de 300 redes desplegadas.
A pesar de este innegable logro histórico, el mercado ha evolucionado enormemente en la última década. “MARCo fue clave para acelerar el despliegue de fibra en España, pero ese éxito también obliga a revisar si las condiciones actuales siguen respondiendo a la realidad competitiva de 2026”, explica De la Torre al respecto.
Esta necesidad de modernización es un sentimiento compartido por gran parte de la industria tecnológica. “El marco regulatorio que ayudó a desplegar fibra con éxito no puede convertirse en un mecanismo permanente desconectado de la realidad competitiva actual”, señalan tajantemente diversas fuentes del sector.
Esa nueva realidad incluye la consolidación de robustas infraestructuras alternativas a las de Telefónica. Destacan especialmente las redes de los antiguos operadores de cable, que llegaron a desplegar más de diez millones de unidades inmobiliarias. A estas se suman, además, las infraestructuras de administraciones públicas, compañías eléctricas, de gas, agua y redes de transportes.
De hecho, existen claros ejemplos internacionales de éxito utilizando estas vías alternativas para conectar hogares. En Rumanía, el operador DIGI logró construir una cobertura de fibra equivalente a la española apoyándose principalmente en redes eléctricas y de carreteras. Todo ello, demostrando que es posible expandirse sin depender en absoluto de ningún operador dominante.
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