
La UE quiere cambiar la factura de la luz: pagarás según cuándo, dónde y cuánta potencia exijas a la red
- Bruselas propone peajes variables para sustituir la tarifa plana
- Exigirá contadores inteligentes en el 50% de los hogares
Bruselas quiere acabar con la actual tarifa plana en el recibo de la luz para que los consumidores paguen en función de cómo, cuándo y dónde usan la red. La Comisión Europea ha elaborado esta propuesta de reglamento para modificar por completo la lógica con la que se calculan los costes de la red eléctrica.
El texto,
El motivo de este cambio es doble y afecta directamente a nuestros bolsillos. Por un lado, los
Tres nuevas condiciones
Hasta ahora, los peajes de red funcionaban casi como un simple reparto de costes fijos, una especie de tarifa plana entre todos los usuarios. El nuevo borrador acaba con esa idea y añade tres condiciones que transforman esos cobros en una herramienta para gestionar mejor el sistema eléctrico.
La primera novedad son las señales de capacidad, lo que significa que cada usuario pagará según la potencia máxima que exija a la red. Si enciendes todos los electrodomésticos a la vez en hora punta, obligas a sobredimensionar la infraestructura y tendrás que asumir ese coste extra. El objetivo es que aprendamos a repartir nuestro consumo de energía a lo largo del día.

La segunda clave son las señales horarias, que harán variar el precio según el momento del día o del año. Consumir a mediodía, cuando hay mucha producción solar, será más barato que hacerlo en horas donde la red está saturada y todo el mundo enciende la luz. Así se aprovechan mejor las infraestructuras actuales y no se desperdicia tanta energía renovable.
Por último, se aplicarán señales locacionales, lo que implica que el peaje cambiará dependiendo de la zona geográfica donde estés conectado. Con esto, Europa quiere que las nuevas fábricas, centros de datos o parques solares se instalen donde la red está más desahogada, en lugar de colapsar zonas ya saturadas.
Qué cambia en la factura para las baterías, la industria y las comunidades energéticas
El almacenamiento de energía tiene un capítulo propio y muy esperado en esta nueva normativa europea. La Comisión exige que las tarifas reconozcan los
Por su parte, la gran industria electrointensiva y las comunidades energéticas podrán acogerse a regímenes especiales en sus recibos. Eso sí, solo se les aplicarán si los reguladores demuestran que su forma de consumir tiene un impacto diferente y menos dañino sobre los costes generales de la red.
Los Gobiernos nacionales también tendrán cierto margen para cubrir parte de los costes de red con fondos públicos. Esta ayuda estará condicionada a que no discrimine a nadie y se destine a costes derivados de la descarbonización y la integración del mercado, como reforzar las interconexiones, ampliar la red o desarrollar infraestructura offshore.
Contadores inteligentes obligatorios y nuevos poderes para los reguladores
Como avanzaba el titular, todo este complejo sistema no funcionará sin los contadores inteligentes, ya que son esenciales para aplicar las nuevas tarifas por horas y ubicación. Por encima de los porcentajes obligatorios del 50% y 65%, instalar más aparatos dependerá de si sale a cuenta económicamente para cada país. Sin ellos, el usuario sencillamente no podría responder a los cambios de precio ni sabría a qué hora le sale más barato consumir.
Además, ACER, que es la agencia europea que agrupa a los reguladores energéticos, asumirá mucho más poder de decisión. A partir de ahora elaborará informes de buenas prácticas sobre tarifas y comparará la eficiencia de las redes entre los distintos países europeos. Las autoridades de cada Estado tendrán que tener muy en cuenta sus recomendaciones al fijar los nuevos precios.
El borrador también deja claro que los nuevos peajes no podrán discriminar ni poner trabas al autoconsumo o a las comunidades de vecinos que generen su propia energía. Los organismos nacionales estarán obligados, además, a publicar con todo detalle qué nos están cobrando exactamente en cada componente de la factura.
Para justificar la necesidad de estas medidas, el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, fue muy claro al presentar el plan de reformas en abril. “Europa se enfrenta a otra crisis de energía fósil. Esto debe ser una llamada de atención y un punto de inflexión, cuando Europa se aleja de la dependencia de los combustibles fósiles y avanza hacia la autonomía en materia de energía limpia”, advirtió.
Últimas noticias










