
La compra de Warner por Paramount se desbloquea: entre 30 y 32 estrenos al año en cines
- Pagará 30 millones de dólares por cada película que le falte
- Cinco periodistas vigilarán la independencia de CNN y CBS
Paramount Skydance estrenará entre 30 y 32 películas al año en cines durante cinco años a cambio de que doce estados retiren la demanda que bloqueaba la compra de Warner por Paramount. El fiscal general de California, Rob Bonta, anunció el acuerdo el lunes 21 de septiembre. La operación está valorada en 110.000 millones de dólares con la deuda incluida.
El pacto se plasma en un decreto de consentimiento presentado ante el Tribunal de Distrito para el Distrito Norte de California. Fija compromisos exigibles ante el juez durante los cinco años siguientes al cierre de la operación.
Un mínimo de 30 estrenos al año en salas
El compromiso de estrenos no es una cifra plana. En los dos primeros años, la compañía resultante debe llevar a las salas estadounidenses 30 películas, de las cuales 20 tienen que ser estrenos amplios, es decir, en al menos 2.000 pantallas.
A partir del tercer año el listón sube a 32 títulos anuales, 21 de ellos en estreno amplio. Cada año debe haber además un mínimo de cuatro películas independientes, y la mitad del total tiene que estar producida o coproducida por el propio grupo.
“Garantizar entre 30 y 32 películas anuales evita un recorte drástico de la oferta, aunque el número de estrenos por sí solo no asegura que haya más variedad ni mayor calidad”, matiza Ana de la Torre, experta en telecomunicaciones de Roams.
El decreto impide además inflar la cifra: las películas de menos de 600 pantallas no computan salvo que se amplíen a 1.000 en treinta días, las reposiciones y ediciones conmemorativas no cuentan, y al menos el 20% de los títulos de cada año debe superar los 50 millones de dólares de presupuesto y estrenarse en 3.000 pantallas o más en los cuatro primeros fines de semana.
El decreto también blinda la ventana de cine. Cada película computable mantiene un estreno en salas de no menos de 45 días y no puede aparecer en Paramount+ ni en ninguna otra plataforma de suscripción antes de los 90 días. Tampoco puede promocionarse su llegada al alquiler digital o al streaming antes del día 30.
| Años 1 y 2 | Años 3, 4 y 5 | |
|---|---|---|
| Películas estrenadas en cines | 30 | 32 |
| De ellas, estrenos amplios | 20 | 21 |
| De ellas, cine independiente | 4 | 4 |
| Producidas o coproducidas por el grupo | 50% | 50% |
Miramax y 30 millones por película que falte
Fallar el objetivo tiene dos consecuencias que se suman, no que se eligen. La compañía dispone de seis meses de prórroga para completar los estrenos pendientes; si no lo consigue, debe vender toda su participación en Miramax en los doce meses siguientes.
La multa de 30 millones de dólares por película se paga aunque después subsane el déficit. El dinero se reparte entre los fondos de salud y jubilación de los sindicatos del sector, el Motion Picture & Television Fund y un fondo de la asociación de fiscales generales dedicado a la persecución antimonopolio.
1.500 millones más para rodar en Estados Unidos
El grupo debe gastar al menos 300 millones de dólares anuales más en producción dentro de Estados Unidos que lo que gastaron Paramount y Warner en 2025. En cinco años suman 1.500 millones.
Bonta situó el punto de partida muy bajo: alrededor del 5% de la producción de Paramount se rueda hoy en Estados Unidos. El compromiso escala si cambia la fiscalidad del sector.
Este pulso se libró con Hollywood de fondo. Ellison amenazó con sacar los estudios del estado -Texas y Tennessee sonaron como destino- y llegó a exigir a los estados demandantes una fianza de 1.900 millones de dólares por las pérdidas del retraso. Bonta le acusó de chantaje.
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Si Washington aprueba un incentivo fiscal al cine sin tope del 20% o más, la producción nacional deberá alcanzar el 20% del total en los dos primeros años y el 30% en los tres siguientes. Con un incentivo estatal adicional del 43% en California o Nueva York, el suelo sube al 40%.
Cinco periodistas para vigilar CNN y CBS
La independencia editorial de CNN fue el punto que más tardó en cerrarse. Cuatro estados -Nueva York, Connecticut, Massachusetts y Minnesota- se resistieron hasta el último fin de semana de negociación.
El resultado es un Consejo de Independencia Editorial que debe constituirse en los 180 días posteriores al cierre. Lo forman cinco periodistas con al menos diez años de ejercicio y nunca más de dos del mismo partido.
Ningún cargo público, directivo, accionista ni empleado no periodista del grupo puede sentarse en él. Su cometido es fijar principios editoriales a partir de los manuales vigentes de CBS News y CNN, y resolver las disputas entre las redacciones y la dirección.
Los nombra, eso sí, el propio consejo de administración de la compañía fusionada, por mandatos de tres años, con cese solo por causa justificada, y reportan a la dirección de cumplimiento del grupo. Su competencia se limita además a los contenidos informativos destinados a Estados Unidos.
El fiscal general de Connecticut, William Tong, dejó claro que se queda corto: “Connecticut quería y exigía la desinversión completa de CNN y CBS News. Queríamos salvar el periodismo ético e independiente”.
Cable, Pluto TV y los canales en riesgo
Durante cinco años, los canales básicos de cable de Paramount y los de Warner tienen que negociarse por separado con cada distribuidor. El grupo no puede usar los datos confidenciales de una cartera para negociar la otra ni condicionar un acuerdo al otro.
“La fusión puede dar lugar a un rival más fuerte frente a Netflix, Disney+ y Prime Video, pero también concede a una sola compañía mayor poder para decidir qué contenidos distribuye, dónde los estrena y cuánto cobra por ellos”, añade De la Torre.
Incumplirlo abre seis meses para corregirlo desde que el comité de estados y el supervisor lo notifican al tribunal; si el juez declara la infracción sin subsanar, el grupo debe vender BET, VH1, Comedy Central, Smithsonian, Destination America y Science en los 120 días siguientes.
Hay más dinero comprometido:
- Fondo para trabajadores: 9,5 millones de dólares al año durante un lustro, 47,5 millones en total, para formación y desarrollo profesional en las comunidades de producción, a través de instituciones educativas y de programas de cine y entidades artísticas locales. Los empleados desplazados por la fusión tienen además derecho a optar a las vacantes del grupo.
- Fondo de cine independiente: 5 millones anuales, 25 millones en cinco años, destinados a comprar películas independientes.
- Costes legales: hasta 40 millones de dólares para reembolsar a los estados los gastos de abogados y peritos económicos del litigio.
Tampoco podrá vender ni cerrar los dos estudios históricos: el de Paramount en Melrose Avenue, en Los Ángeles, y el de Warner Bros. en Warner Boulevard, en Burbank.
Qué falta para cerrar la operación
El acuerdo todavía necesita el visto bueno de la jueza Araceli Martínez-Olguín, que tenía fijado el juicio antimonopolio para marzo de 2027. Un supervisor independiente vigilará después el cumplimiento de cada compromiso.
El reloj aprieta. Si la operación no se cierra antes del 30 de septiembre de 2026, desde el 1 de octubre Paramount empieza a pagar a los accionistas de Warner 25 centavos por acción y trimestre, unos 7 millones de dólares diarios, cerca de 650 millones cada tres meses. David Ellison dijo el lunes a su plantilla que espera cerrar en dos semanas.
El sindicato de guionistas Writers Guild of America retiró su propia demanda el mismo 21 de septiembre, con una pausa de cinco años en los despidos de guionistas de CBS News y 17,5 millones de dólares para su fondo de salud. Era el otro frente judicial abierto.
La operación ya contaba con el visto bueno del Departamento de Justicia desde junio de 2026 y de la Comisión Europea desde julio, condicionado a la salida de Paramount de la distribuidora UIP que comparte con Universal.
La FCC, por su parte, aprobó el 17 de septiembre elevar del 25% al 49,5% el límite de capital extranjero en el grupo, un permiso hecho a medida de tres fondos soberanos de Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos que entran en la financiación con acciones sin derecho a voto y sin capacidad de decisión sobre contenidos, gestión ni datos de ciudadanos estadounidenses.
David Ellison, presidente y consejero delegado de Paramount Skydance, lo resumió así: “Habiendo abordado ya las preocupaciones de los fiscales generales y del WGA, tenemos vía libre completa para esta fusión”.
El mercado leyó la noticia en dos tiempos. Warner Bros. Discovery cerró en 30,80 dólares, un 10,8% arriba, mientras Paramount Skydance se dio la vuelta tras la rueda de prensa de Bonta y acabó cediendo un 2,9%, hasta 9,91 dólares.
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