
IA y geopolítica: los dos motores que cambian el mercado del seguro en 2026
- Hay centros de datos que superan ya los 20.000 millones en riesgo asegurado
La inversión en inteligencia artificial de los grandes hyperscalers alcanzará los 750.000 millones de dólares en 2026, una cifra que ya dispara la demanda de seguros en todo el mundo.
Así lo advierte Swiss Re Institute en su último informe sigma, “World insurance in 2026: Shock absorbers in a fragmenting world”. El documento identifica el auge de la IA como uno de los motores principales de una
Un ciclo de inversión sin precedentes en centros de datos
Según la reaseguradora, el gasto de capital en IA de los hyperscalers —las grandes tecnológicas que construyen infraestructura de internet a gran escala— rozará los 750.000 millones de dólares este año. Esa inversión, en términos nominales, aportará entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales al crecimiento de Estados Unidos.
El dinero se dirige sobre todo a centros de datos, redes energéticas y capacidad de fabricación avanzada. Y las cifras por proyecto ya son descomunales: algunos de los mayores centros de datos de IA superan ya los 20.000 millones de dólares en valor de activos antes de instalar siquiera la tecnología. Ese coste puede duplicarse en cuanto se añaden las GPU y el resto del equipamiento.
“Cuando un centro de datos puede superar los 20.000 millones de dólares de valor antes incluso de incorporar los equipos tecnológicos, el problema asegurador cambia de escala. Ya no hablamos solo de cubrir servidores, sino de gestionar acumulaciones de riesgo comparables a grandes complejos industriales o energéticos”, explica David Salazar, experto en seguros de Roams.
Los
Los seguros que más crecerán con la fiebre de la IA
El informe detalla que esta expansión de infraestructuras está ampliando el universo de activos asegurables. Genera nuevas exposiciones en varias líneas de negocio a la vez: daños materiales, ingeniería, responsabilidad civil,
“La fiebre inversora en IA puede convertirse en una fuente clara de crecimiento para el seguro, pero no será una prima sencilla. Habrá demanda, sí, pero también mucha selección de riesgos, límites de capacidad, necesidad de reaseguro y modelos de suscripción más sofisticados”, asevera el experto de Roams.
La complejidad no es solo económica. Muchos de estos centros de datos se están construyendo en zonas con riesgos naturales relevantes. En Estados Unidos, alrededor del 40% de la capacidad de centros de datos podría situarse en áreas con exposición significativa a tornados. Más de una cuarta parte, además, está en regiones con un riesgo elevado de granizo.
Sobre la ubicación de estas infraestructuras, el experto de Roams es tajante: “Será tan importante como su tecnología. Si una parte relevante de la capacidad de centros de datos se concentra en zonas expuestas a tornados, granizo u otros fenómenos naturales, las aseguradoras tendrán que mirar estos activos con criterios muy parecidos a los que aplican en riesgos industriales complejos.”
Esa concentración geográfica agrava el problema de la acumulación de riesgo. Varios centros de datos próximos entre sí pueden quedar expuestos al mismo evento catastrófico. El sector reconoce que hoy solo puede cubrir una fracción de los límites de aseguramiento que exige un proyecto de este tamaño con pólizas de construcción tradicionales.
La geopolítica también empuja la demanda de seguros
El informe sitúa el actual conflicto en Oriente Medio como el cuarto gran shock de oferta global en solo seis años, tras la pandemia, la crisis energética y las interrupciones del comercio internacional. Swiss Re Institute calcula que la inflación mundial alcanzará una media del 4% en 2026, mientras que el crecimiento del PIB global se moderará hasta el 2,5%.
Jérôme Haegeli, economista jefe del Grupo Swiss Re, explica que estos episodios han convertido el riesgo geopolítico en “un rasgo estructural de la economía global, con cuatro shocks de oferta en seis años”. Según Haegeli, la inversión en infraestructuras de IA, sistemas energéticos y cadenas de suministro más resilientes está generando “nuevas bolsas de riesgo por completo”. El economista sostiene que el seguro debe darles precio y facilitar esa transformación económica.
El mercado asegurador se frena, pero sigue siendo rentable
Pese al nuevo ciclo de demanda que abre la IA, el crecimiento global de las primas de seguro se desacelerará al 1,3% en términos reales en 2026, frente al 3,9% registrado en 2025.
El frenazo será más marcado en el segmento de No Vida, cuyo crecimiento real caerá hasta el 0,6% en 2026, muy por debajo de la media del 3,6% registrada entre 2015 y 2024. Los mercados desarrollados lideran esa desaceleración, mientras los mercados emergentes se mantienen más resistentes. Aun así, la rentabilidad del sector seguirá siendo alta: el retorno sobre recursos propios bajará del 14% de 2025 al 11,4% en 2026.
El seguro de Vida sigue la dirección contraria. Swiss Re Institute prevé que sus primas crezcan un 2,3% en términos reales durante 2026, impulsadas por los productos de ahorro y las rentas vitalicias. Ambos
Una tendencia que ya llega a España
El fenómeno que describe Swiss Re ya se traduce en movimientos concretos de las aseguradoras que operan en España. Zurich lanzó el pasado 8 de junio su solución integral para la construcción de centros de datos.
La aseguradora ya había suscrito más de 245 proyectos similares en Estados Unidos durante 2025, antes de extender la oferta simultáneamente a Alemania, Italia, Brasil y los países nórdicos.
Ese tipo de producto combina cobertura a todo riesgo durante la construcción, responsabilidad civil, compensación por retrasos en la puesta en marcha y asesoramiento de ingeniería de riesgos desde las primeras fases del proyecto. Es exactamente el tipo de solución que Swiss Re Institute anticipa que el mercado necesitará a gran escala en los próximos años.
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