
Las aseguradoras temen el fraude con IA agéntica, pero casi ninguna está preparada
- Un informe revela que solo el 9% usa ya IA para detectar fraude
Solo el 2% de las aseguradoras se declara muy preparada para enfrentar el fraude impulsado por inteligencia artificial agéntica, aunque el 78% del sector considera probable que esta tecnología afecte a sus siniestros en los próximos dos años. Así lo revela el informe “El Estado del Fraude de Seguros 2026”, elaborado por FRISS, proveedor global de soluciones de automatización de confianza (“trust automation”) para aseguradoras, especializado en detección de fraude.
El informe recoge que apenas el 9% de las aseguradoras ha implementado por completo
Las principales barreras para dar el paso son las limitaciones presupuestarias (29%) y los problemas de calidad de datos (27%). A ellas se suman la falta de apoyo interno (18%) y las preocupaciones regulatorias o de privacidad (16%), según el mismo estudio.
Entre las
“Existe una paradoja evidente: las aseguradoras que ya emplean inteligencia artificial están obteniendo resultados claros en detección del fraude, pero su implantación sigue siendo minoritaria. Cuando un 70% de quienes la utilizan afirma detectar antes el fraude, el debate empieza a ser menos tecnológico y más de inversión, integración y capacidad de ejecución”, señala David Salazar, experto en seguros de Roams.
Los estafadores también recurren a la IA
El estudio advierte de que quienes cometen fraude también han empezado a usar IA a su favor. El 76% de los encuestados espera que la generación de documentos o identidades sintéticas sea la principal vía de ataque, y el 71% señala las pruebas deepfake —imágenes, audio o vídeo fabricados— como una amenaza relevante.
Un 44% menciona además la automatización del fraude a gran escala en las solicitudes, y el 33% apunta a la coordinación de redes de fraude organizadas. Combinar una identidad sintética con pruebas fabricadas permite construir una reclamación fraudulenta de principio a fin sin apenas rastro tradicional, según el informe.
“La IA puede cambiar especialmente la escala del fraude. Un defraudador ya no necesita ejecutar manualmente cada intento: puede automatizar procesos, probar distintas estrategias y multiplicar solicitudes fraudulentas con un coste muy reducido. El riesgo es pasar de un fraude relativamente artesanal a otro mucho más industrializado”, apunta el analista de Roams.
Pese a que el 58% de los profesionales espera que los deepfakes se conviertan en la tecnología de fraude más utilizada a corto plazo, solo el 20% considera la verificación de documentos y medios una prioridad operativa crítica. El 9% no la utiliza en absoluto.
El 78% teme el fraude con IA, pero casi nadie está listo
El dato central del informe es la brecha entre percepción y preparación. El 78% de los encuestados considera probable o muy probable que la inteligencia artificial agéntica afecte al fraude de seguros en los próximos dos años.
Solo el 2% se declara muy preparado para afrontar esa amenaza, mientras el 31% se considera poco preparado y el 7% directamente nada preparado. Otro 29% se sitúa en un punto neutro y un 29% adicional dice sentirse algo preparado.
| % de encuestados | |
|---|---|
| Muy bien preparado | 2% |
| Algo preparado | 29% |
| Neutro | 29% |
| No muy preparado | 31% |
| Nada preparado | 7% |
Lo que diferencia a la IA agéntica de las herramientas de fraude anteriores es su autonomía. Puede identificar objetivos, fabricar pruebas, avanzar en los procesos de presentación de reclamaciones y adaptar su estrategia sin que una persona dirija cada paso, según el informe.
Dónde se concentra el fraude en los seguros
El seguro de coche concentra el 71% de los casos de fraude identificados por las aseguradoras encuestadas, muy por delante de los seguros generales, con un 16%, y de las líneas comerciales, con un 11%. El alto volumen de pólizas y la dependencia de estimaciones de terceros explican esa concentración.
Por tipo de esquema, la exageración de reclamaciones legítimas sigue siendo el más común, con un 44% de los casos. Le siguen las reclamaciones falsas por lesiones (29%), el crimen organizado (13%) y la evasión de tasas (9%).
La presión económica es, según el informe, el principal factor que impulsará el fraude en los próximos dos años, señalada por el 67% de los encuestados. Le siguen los avances en tecnología antifraude (60%) y el auge de las redes de fraude organizadas (58%), muy por delante de los cambios regulatorios (18%) o los eventos meteorológicos catastróficos (16%).
Herramientas actuales y respuesta del sector
Las herramientas más usadas para detectar fraude siguen siendo las señales automáticas basadas en reglas y las bases de datos de referencia cruzada, cada una empleada por el 60% de las aseguradoras. Los modelos de inteligencia artificial o aprendizaje automático se aplican solo en el 20% de los casos.
El 60% de los encuestados califica sus herramientas actuales como “algo efectivas” y el 15% como “muy efectivas”. Frente a ese diagnóstico, el 76% de las aseguradoras considera prioritario compartir datos y alertas de fraude con otras compañías, y el 56% valora crear grupos de trabajo conjuntos de investigación.
“El fraude organizado tiene una ventaja evidente si puede probar la misma estrategia contra distintas aseguradoras mientras cada compañía analiza únicamente su propia información. Compartir señales y patrones de fraude puede terminar siendo tan importante como mejorar los algoritmos de detección individuales”, concluye Salazar.
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