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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, en reunión ejecutiva.
Economía

El BCE sube tipos y el euríbor casi no se mueve: por qué tu hipoteca no debería encarecerse

  • Los bancos que ya habían ajustado sus ofertas tienen menos motivos para encarecer las hipotecas
Jesús Hoyos
Jesús Hoyos
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El Banco Central Europeo (BCE) ha cumplido con lo esperado por los mercados y ha elevado los tipos de interés en 25 puntos básicos. La lectura que deja esta reunión es clara: el BCE ha optado por actuar para preservar su credibilidad frente al repunte de las presiones inflacionistas, pero sin comprometerse a una nueva cadena de subidas de tipos. Algo que encaja más como una medida preventiva o de seguro que como el inicio formal de una nueva fase de endurecimiento monetario.

“La subida del BCE no responde tanto a una inflación descontrolada como a una necesidad de credibilidad. El banco central tenía que demostrar que sigue dispuesto a actuar si el shock energético y geopolítico amenaza con contaminar las expectativas de inflación. En este punto, las palabras empezaban a no ser suficientes”, manifiesta Pablo Vega, experto en finanzas de Roams.

Una decisión compleja se mire por donde se mire

El BCE se encontraba ante una situación especialmente delicada, no actuar hubiera alimentado las dudas sobre su compromiso con la estabilidad de precios justo cuando las tensiones energéticas amenazan con trasladarse al conjunto de la economía. Pero endurecer excesivamente la política monetaria también entraña riesgos importantes para una economía que ya muestra síntomas de debilidad.

“La decisión era difícil se mire por donde se mire. Subir tipos en una economía europea que ya muestra señales de debilidad tiene riesgos, pero no actuar también los tenía. El verdadero desafío para la autoridad monetaria no consiste únicamente en controlar la inflación, sino en hacerlo sin provocar un deterioro innecesario de la actividad económica”, explica Vega, a lo que añade, “pero el riesgo contrario tampoco es menor. Si el BCE se mostrase excesivamente pasivo y las expectativas de inflación comenzaran a desanclarse, recuperar posteriormente la estabilidad de precios podría exigir medidas mucho más agresivas y costosas para la economía europea”.

¿Y ahora qué? La respuesta está en los datos

Tras esta decisión, la principal incógnita pasa a ser el rumbo de las próximas reuniones. La sensación que deja el BCE es la de una institución que ha querido actuar, pero que al mismo tiempo se reserva margen para evaluar cómo evolucionan la inflación, los precios energéticos y el crecimiento económico durante los próximos meses.

“Por el momento, la institución ha optado por una estrategia basada en la dependencia de los datos, evitando comprometerse con una hoja de ruta cerrada para las próximas reuniones”, señala el experto.

Si el conflicto geopolítico se sigue prolongando y vuelve a generar nuevas tensiones sobre la energía, los mercados podrían empezar a descontar nuevas subidas de tipos. Sin embargo, si los precios energéticos se estabilizan y la economía europea continúa mostrando signos de desaceleración, el BCE tendría argumentos para adoptar una posición más prudente.

Impacto sobre el euríbor y cómo afecta al mercado hipotecario

La subida anunciada por el BCE ya estaba ampliamente descontada por los mercados financieros y, en consecuencia, también por el euríbor. “El impacto inmediato sobre el euríbor debería ser limitado. La verdadera novedad de esta reunión no es la subida de tipos, sino la ausencia de un compromiso explícito con nuevas alzas en los próximos meses”, apunta Vega.

“Con este escenario, el resultado más probable es que el euríbor se estabilice alrededor de los niveles actuales, moviéndose dentro de una franja similar a la observada durante las últimas semanas”, subraya el experto en finanzas de Roams. La media provisional se sitúa en 2,821%.

Para que el índice empezara una nueva escalada, sería necesario que los mercados empezaran a descontar nuevas subidas de tipos adicionales, algo que el BCE ha evitado anticipar de forma explícita en esta reunión. Por su parte, el impacto en el mercado hipotecario no debería traducirse en un encarecimiento generalizado. “Las entidades que ya habían ajustado sus ofertas, tienen menos motivos para volver a mover precios a corto plazo”, añade.

En lo que sí podría haber ajustes, concluye Vega, es “en aquellos bancos que todavía no habían trasladado del todo el cambio de expectativas a sus escaparates. Por tanto, será complicado ver hipotecas fijas claramente por debajo del 2,70%-2,80% TIN fuera de las ofertas más agresivas, incluso para aquellos clientes que cumplan todos los requisitos de bonificación disponibles”.

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