
DIGI crece más rápido de lo que puede financiarse: 1.800 millones de deuda sin el colchón de la salida a Bolsa
- La deuda del operador rumano creció un 34% en un año
- Sin la OPV como válvula de escape, refinancia y alarga vencimientos
DIGI, el operador rumano que ha revolucionado el mercado de las telecomunicaciones en España con su oferta low cost, cerró el primer trimestre de 2026 con una deuda disparada.
La cifra total asciende ya a 1.813,7 millones de euros, lo que supone un aumento del 34% respecto al año anterior, provocado en gran medida por la
“La situación de DIGI refleja una paradoja muy interesante: es el operador que más presión competitiva genera en España, pero mantener ese crecimiento exige inversiones gigantescas”, explica Ana de la Torre, experta en Telefonía de Roams.
El dato muestra la otra cara del éxito comercial de DIGI: crecer a toda velocidad en clientes, fibra y red propia exige una inversión enorme, especialmente cuando se compite con precios muy ajustados.
El coste oculto de la fibra low cost
Ofrecer tarifas de
Ese despliegue exige inversiones multimillonarias para
“El fuerte aumento de deuda está muy ligado a su estrategia de infraestructura propia; desplegar fibra y red móvil a este ritmo cuesta muchísimo dinero”, señala De la Torre.
A nivel comercial, la estrategia está funcionando. Los
El problema está en su ajustado ARPU, es decir, el ingreso medio por cliente. Al cobrar precios muy bajos por usuario, DIGI necesita sumar altas de forma masiva y constante para sostener su modelo.
Nuestra experta lo resume de forma clara: “Crece en clientes, pero cada cliente paga una cuota muy baja, por lo que le resulta muy difícil amortizar a cada uno de ellos”.
Durante el último año fiscal, la inversión física de la operadora en el mercado español alcanzó los 468 millones de euros, un 63% más que en 2024.

Estos fondos se destinaron casi íntegramente a ampliar su infraestructura residencial y a cumplir con los compromisos de compra de espectro radioeléctrico.
La apuesta se entiende mejor al ver hasta dónde quiere llegar la operadora. DIGI ya ha mostrado su
Las cifras que explican el reto financiero de DIGI
Para entender la magnitud del reto financiero al que se enfrenta la filial en España y Portugal, estas son las principales cifras con las que cerró marzo:
| Indicador financiero | Dato registrado |
|---|---|
| Deuda por préstamos y bonos | 1.813,7 millones de euros |
| Incremento interanual | +461,1 millones de euros, una subida del 34,1% |
| Deuda ajustada total | 2.350 millones de euros, incluyendo alquileres de infraestructuras de red |
| Coste financiero neto | 33,87 millones de euros, casi un 30% más que en el mismo periodo de 2025 |
| Inversión física en España | 468 millones de euros, un 63% más que en 2024 |
Adiós al salvavidas de la salida a bolsa
El plan maestro de DIGI para financiar esta agresiva expansión pasaba por salir a bolsa en España durante esta primavera.
Una Oferta Pública de Venta, conocida como OPV, habría permitido a la compañía captar liquidez directamente del mercado, sin depender tanto del crédito bancario ni de los bonos corporativos.
Eso sí, la operación no habría estado pensada para que
Sin embargo, la volatilidad económica y geopolítica mundial ha truncado estos planes. Según portavoces de la propia entidad, el proceso ha quedado suspendido ante las condiciones adversas del mercado global.
Este freno repentino ha dejado a la operadora sin una de sus vías más esperadas para financiar el despliegue de red propia.
Después, el entorno geopolítico complicó todavía más la ventana de mercado, hasta el punto de que
Como alternativa, DIGI ha tenido que acudir con más intensidad al crédito bancario y a la emisión de bonos corporativos, dos fórmulas que implican asumir costes financieros crecientes.
Más deuda a largo plazo para ganar oxígeno
Ante este escenario adverso en los mercados, la operadora ha tenido que hacer malabares financieros para no asfixiarse de forma inmediata.
Su solución ha sido refinanciar y reestructurar sus obligaciones, alargando los plazos de vencimiento para ganar oxígeno hoy a costa de pagar más mañana.

Con este movimiento, DIGI ha logrado reducir su deuda a corto plazo hasta los 237,3 millones de euros.
A cambio, sus compromisos a largo plazo se han inflado considerablemente hasta superar los 1.576 millones de euros.
Es una patada hacia adelante necesaria para mantener viva su
La gran pregunta es si DIGI podrá seguir equilibrando su fuerte crecimiento comercial con una deuda cada vez más elevada. Por ahora, la compañía gana clientes e ingresos, pero su modelo exige seguir invirtiendo mucho dinero antes de recoger todos los frutos de su red propia.
Últimas noticias










