
DIGI aparca su salida a Bolsa por la tormenta de los mercados, pero sigue preparándose
- Ya es SA y ha reforzado su capital mientras espera su ventana
- Las caídas bursátiles paralizan operaciones a nivel global
DIGI ha puesto el freno de mano. Según una exclusiva adelantada por El Español, la operadora, que preparaba su
Lanzarse al parqué ahora mismo es un riesgo que nadie quiere asumir. En el último mes, el Ibex 35 ha registrado una caída del 7,1%, generando un clima de máxima cautela entre inversores.
Esta volatilidad ha paralizado gran parte de las operaciones financieras a nivel global. Sacar a bolsa una empresa requiere un entorno favorable y demanda inversora, algo que ahora mismo brilla por su ausencia.
La propia DIGI ha confirmado que sigue evaluando la situación, aunque no ha tomado una decisión definitiva. La lógica del mercado apunta a esperar a que se estabilice el contexto y buscar una ventana más favorable a partir de junio, posiblemente en verano o tras las vacaciones.

Los números de la “operación DIGI”
El plan original de la compañía para su debut bursátil era ambicioso. El objetivo es captar financiación para seguir impulsando su expansión comercial y despliegue de red en España, en un momento en el que la operadora sigue
Estas son las principales cifras que manejan sus asesores financieros (Rothschild, Barclays, Santander y UBS):
- Valoración estimada: Entre 2.000 y 2.400 millones de euros.
- Objetivo de recaudación: Unos 600 millones de euros (aproximadamente el 25% de la empresa).
- Ampliación de capital (OPS): Entre 150 y 200 millones de euros.
- Clientes en España: 10,8 millones de usuarios activos.
Salir a bolsa en este contexto podría suponer una valoración a la baja respecto a estas cifras, que ya situaban a la compañía en el entorno de los
Movimientos internos: los deberes siguen haciéndose
Pese al parón en su debut bursátil, DIGI continúa avanzando en su preparación interna. La operadora se transformó en Sociedad Anónima (S.A.) el pasado mes de diciembre, un paso imprescindible para cotizar.
Además, la filial española ha completado esta semana una emisión de nuevas acciones por importe de 1,7 millones de euros, elevando su capital suscrito hasta los 2,7 millones, una operación para adecuar la compañía a su nueva forma jurídica como sociedad anónima.
Este movimiento no implica la entrada de nuevo dinero, sino una reorganización interna: convierten reservas en capital social, lo que refuerza su solvencia, mejora su imagen frente a acreedores y deja la compañía preparada para cuando llegue el momento de salir a bolsa.
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