
El impuesto a la banca lo pagan casi en exclusiva cuatro entidades: el resto ha encontrado la salida legal
- CaixaBank, Santander, BBVA y Sabadell concentran casi toda la recaudación
- ING, Bankinter, Deutsche, BNP y Banca March se quedan a cero
El impuesto extraordinario a la banca fue diseñado por el Gobierno para gravar los ingresos de las entidades financieras en España. Sin embargo, en la práctica, de la casi centena de bancos que operan en el país, pocos acaban rascándose el bolsillo.
La gran mayoría de la factura fiscal recae sobre los cuatro grandes: CaixaBank, BBVA, Santander y Sabadell. Mientras tanto, como ha informado Expansión, otras entidades muy rentables logran sortear el pago gracias a la propia estructura de la ley.

El ‘salvavidas’ legal
A finales de 2024, la normativa cambió para incluir a todos los bancos, nacionales y extranjeros, evitando así problemas legales. Pero esta reforma vino acompañada de una letra pequeña que ha cambiado las reglas del juego.
La ley actual permite a los bancos deducirse hasta el 25% de lo que ya pagan por el Impuesto de Sociedades, el tributo común sobre los beneficios de las empresas. Al aplicar esta deducción lineal, la cuota resultante del nuevo impuesto bancario se reduce, en muchos casos, a cero euros.
Esta es la vía por la que entidades con altas cuotas de negocio y grandes márgenes, como ING, Bankinter, Deutsche Bank, BNP Paribas o Banca March, se libran de pagar un solo euro extra. Asimilan el nuevo gravamen dentro de sus obligaciones fiscales habituales.
Penalización por tamaño
Otra de las grandes novedades de la ley fue introducir un sistema progresivo. Ahora, el porcentaje que paga cada banco depende de sus ingresos por intereses y comisiones. Quien más gana, paga un porcentaje mayor.
- Bancos medianos y pequeños: si ingresan menos de 750 millones de euros, tributan al tipo mínimo del 1%.
- Grandes gigantes financieros: si sus ingresos superan los 5.000 millones de euros, el gravamen se dispara hasta el 7%.
Esta escala progresiva asfixia directamente a CaixaBank, que por su enorme volumen de negocio en España se ve obligado a tributar gran parte de sus ingresos al tipo máximo. “Hay bancos con los que competimos muy fuerte en algunas zonas de España que tienen una carga fiscal de solo el 1%”, ha lamentado el consejero delegado de CaixaBank.

¿Cuánto pagó cada banco en el último año?
Las diferencias en la carga fiscal son abismales si miramos las cuentas anuales de las principales entidades. A continuación, se detalla lo que abonó cada una tras aplicar las deducciones correspondientes:
| Entidad | Cantidad |
|---|---|
| CaixaBank | 611 millones |
| Banco Santander | 392 millones |
| BBVA | 295 millones |
| Banco Sabadell | 123 millones |
| Unicaja | 20 millones |
| Cajamar | 10,2 millones |
| ING, Bankinter, Banca March, Deutsche Bank, BNP | 0 euros |
Bancos vascos, cajas rurales y el reparto autonómico
El panorama cuenta con más excepciones. Por tamaño, gran parte de las cajas rurales y los neobancos ni siquiera entran en el radar de Hacienda, ya que la ley excluye a los que ingresan menos de 100 millones de euros al año.
Por su parte, los bancos vascos como Kutxabank y Laboral Kutxa se habían librado hasta ahora. Empezarán a estar sujetos al impuesto este año tras adaptarse a las Haciendas forales de Guipúzcoa, Álava y Vizcaya. No obstante, pagarán cuantías testimoniales, ya que su régimen es más laxo y premia económicamente su obra social.
Mientras se consolida esta desigualdad entre entidades, el Estado ya ha comenzado a repartir la recaudación de este impuesto entre las comunidades autónomas. Cataluña, por ejemplo, acaba de recibir una primera transferencia de 290,5 millones de euros correspondientes a la base imponible del ejercicio 2024.
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