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Billetes de 20 y 50 euros colocados en las ranuras de un radiador encendido gastando dinero.
Precios de la electricidad

Cómo pagar menos gas en invierno sin pasar frío: ocho gestos que marcan la diferencia

  • Ajustes en calefacción, aislamiento y cocina pueden recortar la factura sin perder confort
  • Pequeños cambios en el uso diario ayudan a mantener la casa caliente con menos consumo
Andrea Benito
Andrea Benito
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Con el frío, el consumo de gas se dispara en muchos hogares. La calefacción se convierte en un imprescindible y, con ella, el miedo a que la factura suba más de la cuenta. Sin embargo, y al margen de cambiar de tarifa (la TUR afronta una gran bajada de precio), pequeños ajustes en el uso diario y en el mantenimiento del hogar pueden marcar una diferencia notable a final de mes.

Aquí tienes varios trucos sencillos y eficaces para reducir el gasto en gas sin pasar frío:

1. Ajusta bien la temperatura de la calefacción

Uno de los errores más comunes es subir el termostato más de lo necesario. Los expertos recomiendan mantener la calefacción entre 19 y 21 grados durante el día y bajarla hasta unos 16 o 17 grados por la noche. Reducir solo un grado puede suponer un ahorro de hasta un 10% en el consumo anual de gas.

Mujer sonriendo en salón acogedor con termostato digital en la pared a 21 grados centígrados y gato durmiendo en el sofá.
Fuente: Montaje Roams

2. No tapes los radiadores

Cubrir los radiadores con ropa, muebles o cortinas impide que el calor se distribuya correctamente. Esto obliga a la caldera a trabajar más tiempo para alcanzar la temperatura deseada, aumentando el consumo. Mantenerlos despejados mejora la eficiencia y reduce el gasto.

3. Purga los radiadores al menos una vez al año

El aire acumulado en los radiadores hace que calienten peor. Purgarlos al inicio del invierno es una tarea sencilla que permite que el sistema funcione de forma óptima y evita tener la calefacción encendida más tiempo del necesario.

4. Calienta solo las estancias que uses

Si hay habitaciones que no utilizas a diario, apaga sus radiadores o baja al mínimo la válvula. Concentrar el calor en las zonas de uso habitual ayuda a reducir el consumo sin afectar al confort.

5. Mejora el aislamiento de la vivienda

Las fugas de calor por ventanas, puertas o cajones de persianas pueden representar una parte importante del gasto en calefacción. Colocar burletes, mejorar el sellado o usar cortinas térmicas ayuda a conservar el calor y reduce la necesidad de usar el gas durante más horas.

Maqueta de casa envuelta en bufanda de lana amarilla simbolizando el aislamiento térmico y el calor.
Fuente: Freepik

6. Mantén la caldera y los radiadores a punto

El estado de la instalación influye directamente en el consumo. Una caldera bien revisada y unos radiadores sin aire acumulado calientan antes y necesitan menos gas para alcanzar la temperatura deseada.

7. Cocina con cabeza para gastar menos gas

La calefacción no es el único foco de consumo. En la cocina, pequeños gestos también ayudan a rebajar la factura: usar tapas al cocinar, ajustar el tamaño de la olla al fuego o aprovechar el calor residual permite reducir el tiempo de uso del gas sin cambiar hábitos.

8. Revisa si tu tarifa se adapta a tu consumo

No todas las tarifas de gas encajan igual en todos los hogares. Revisar la factura y comprobar si el plan contratado se ajusta a los horarios y hábitos reales de consumo puede suponer un ahorro relevante. Por cierto, los analistas han confirmado que el precio del gas se desinflará en 2026.

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