
Un fallo de Claude en Google expone miles de chats con historiales médicos, claves cripto y datos de menores
- Anthropic descarta un ciberataque y habla de fallo técnico
- El fallo no afectó a los chats no compartidos
Miles de conversaciones privadas de Claude aparecieron indexadas en Google y Bing, con datos médicos, financieros y de menores incluidos, después de un fallo técnico que dejó esos enlaces sin protección durante varios días. Anthropic reconoce el incidente, aunque insiste en que no hubo filtración de datos ni ciberataque.
Usuarios de Reddit descubrieron que, según pudo comprobarse, bastaba con teclear “site:claude.ai/share” en Google para acceder a cientos de conversaciones que sus autores creían privadas. La función afectada es “Share”, pensada para que los usuarios envíen a terceros un enlace concreto de su chat o de un artifact, las aplicaciones, documentos o herramientas interactivas que Claude permite crear y compartir.
Cómo se coló el fallo en los buscadores
El origen técnico está en las páginas que genera la función Share. Anthropic bloquea el rastreo general de su web mediante el archivo robots.txt. Pero Google y Bing exigen además una instrucción específica en cada página, la etiqueta noindex, para no indexarla si un enlace externo apunta a ella.
Las páginas de conversaciones compartidas carecían de esa etiqueta. Eso bastó para que, en cuanto alguien publicaba el enlace en un sitio web público -un foro, una red social o un blog-, los rastreadores lo siguieran. Después guardaban su contenido en el índice de los buscadores.
Anthropic,
Qué información quedó expuesta
Los ejemplos documentados por quienes destaparon el caso incluyen:
- Historiales médicos: resultados de ensayos clínicos con nombres de pacientes reales.
- Datos de menores: nombres y números de teléfono de niños en edad de educación primaria.
- Claves cripto: credenciales de monederos de criptomonedas.
- Documentos corporativos: informes internos y evaluaciones de empleados con datos personales.
- Artifacts: código y notas de trabajo compartidos a través de esta función.
- Asesoramiento sensible: consultas legales (incluidos casos reales de abogados) y estrategias políticas.
Cualquiera podía acceder a este material con una búsqueda básica, sin necesidad de conocimientos técnicos. Este problema difiere del
La respuesta de Anthropic y Google
Anthropic sostiene que no hubo filtración de datos ni ciberataque, sino un problema derivado del propio funcionamiento de la herramienta para compartir contenido. Según explicó su portavoz, Amie Rotherham, la compañía da a los usuarios el control sobre si comparten públicamente sus conversaciones y no entrega directorios de chat ni mapas del sitio a los buscadores. Rotherham añadió que estos enlaces “no son adivinables ni accesibles a menos que los propios usuarios decidan compartirlos”.
Google trasladó parte de la responsabilidad a la naturaleza abierta de la web. Su portavoz, Ned Adriance, explicó que ni Google ni ningún otro buscador deciden qué páginas se hacen públicas, y que estas páginas “fueron indexadas por muchos buscadores” porque su configuración así lo permitió. La compañía recordó que ofrece herramientas para que cualquier propietario de una web bloquee el rastreo si lo desea.
Para el lunes 27 de julio, las búsquedas ya no devolvían resultados en Google, Bing, Brave Search, Ecosia o DuckDuckGo. Aun así, cientos conversaciones siguieron siendo localizables horas después de aplicarse las primeras medidas, porque los índices de los buscadores tardan en actualizarse.
No es el primer caso con un chatbot de IA
Este tipo de exposición ya se había producido antes. En 2025, Forbes reveló un caso similar: Google estimó haber indexado temporalmente unas 600 conversaciones de Claude por el mismo motivo. Ese mismo año, otro informe reveló que cerca de 100.000 conversaciones de ChatGPT eran rastreables en Google. El mecanismo se repite con enlaces pensados para una persona concreta que terminan abiertos a cualquiera con acceso a un buscador.
Cómo comprobar si tus chats están afectados
Cualquier usuario de Claude puede revisar sus propios enlaces compartidos desde el menú de ajustes, en el apartado de privacidad y chats compartidos. Al entrar en la sección de gestión aparece un icono junto a cada conversación pública; pulsarlo la convierte de nuevo en privada y rompe el enlace que hasta entonces era accesible.
Conviene tratar cualquier enlace compartido con la misma cautela que se aplicaría a publicar contenido directamente en una web. Deja de estar bajo control exclusivo de quien lo generó en el momento en que se comparte.
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