
BBVA renuncia a la guerra hipotecaria y ya ha perdido 80 puntos de cuota
- Cree que no dejan rentabilidad suficiente
- El banco se marca el objetivo de sumar un millón de clientes nuevos
BBVA prefiere perder cuota en hipotecas antes que sacrificar su rentabilidad. Y es que la entidad ya ha cedido 80 puntos básicos de cuota en hipotecas en los últimos cinco años, un coste que su dirección asume como parte de esa estrategia.
La decisión convive con una apuesta clara por crecer en otros frentes. BBVA quiere sumar un millón de clientes nuevos en España en 2026 y confía en que la subida de tipos de interés siga jugando a su favor.
BBVA se planta ante la guerra hipotecaria
La decisión se trasladó con claridad en un reciente encuentro entre la dirección de BBVA y analistas e inversores. En la reunión participaron el consejero delegado, Onur Genç, y el nuevo director financiero, Gonzalo Rodríguez. El banco no está dispuesto a entrar en una
El contraste con el resto del negocio es evidente: mientras el crédito a empresas y particulares crece con fuerza, las hipotecas van en sentido contrario.
Crédito al consumo : +260 puntos básicos de cuota en cinco años.- Empresas: +250 puntos básicos de cuota en cinco años.
- Hipotecas: -80 puntos básicos de cuota en cinco años.
Por qué algunas hipotecas no compensan
BBVA considera que determinados precios que se ofrecen hoy en el mercado hipotecario no permiten obtener una rentabilidad suficiente sobre el capital empleado. El cálculo se mantiene incluso contando con la venta cruzada de otros productos al cliente.
Según Deutsche Bank, ni siquiera los clientes de mayor valor cambian esa cuenta. Con niveles máximos de venta cruzada, capaces de sumar entre 100 y 150 puntos básicos adicionales de rentabilidad, el retorno sobre el capital asignado seguiría sin justificar algunas operaciones. BBVA prefiere entonces renunciar al préstamo antes que aceptar una hipoteca que no cumpla sus exigencias.
“La venta cruzada permite recuperar parte del margen que se sacrifica en una hipoteca, pero no puede justificar cualquier precio. Si la operación solo resulta rentable suponiendo que el cliente contratará muchos productos adicionales durante años, el riesgo de que esas previsiones no se cumplan aumenta”, explica Pablo Vega, economista y experto en finanzas de Roams.
Con margen de sobra para prestar más
La renuncia a competir en hipotecas no responde a falta de liquidez. BBVA calcula que su ratio de préstamos sobre depósitos, conocida como loan to deposit, podría subir cómodamente hasta el 110-120% sin generar tensión.
Esa holgura le da libertad para elegir dónde crecer. En lugar de
“Con tipos más altos, el banco puede obtener mejores retornos en determinadas carteras sin asumir una competencia tan agresiva como la hipotecaria. Eso aumenta el coste de oportunidad de conceder préstamos a muy largo plazo con márgenes especialmente estrechos”, señala Vega.
La competencia en el crédito hipotecario español sigue siendo intensa. Los analistas de JP Morgan señalaban esta misma semana que “la competencia en el crédito en España sigue siendo intensa, especialmente en hipotecas…”. Esa es, precisamente, la presión de precios que BBVA ha decidido no seguir.
El objetivo: un millón de clientes en 2026
La cautela en hipotecas convive con un apetito de crecimiento muy claro en otros frentes. BBVA se ha marcado el objetivo de captar un millón de clientes nuevos en España durante 2026, con las nóminas como producto de entrada al banco.
“BBVA no necesita que la hipoteca sea siempre el producto de entrada. Puede atraer clientes mediante nómina y operativa diaria y decidir después qué productos tiene sentido ofrecer en función de su rentabilidad”, apunta el economista de Roams.
La entidad también resta importancia a la competencia de los neobancos. Según trasladó su dirección a los analistas, apenas hay evidencias de una competencia disruptiva en depósitos, ya proceda de plataformas digitales o de otras entidades tradicionales.
Incluso los movimientos de dinero hacia algunas fintech tendrían, en la lectura de BBVA, un carácter temporal y transaccional. El argumento se apoya en la fidelidad observada entre sus clientes y en una tasa de abandono a la baja.
Los tipos de interés también juegan a su favor
BBVA mantiene una exposición positiva a los tipos de interés a corto plazo, en especial al euríbor a uno y tres meses. El banco calcula que una subida de un punto porcentual en los tipos podría impulsar en torno a un 4% su margen de intereses.
El calendario de revisión de las hipotecas permite además que parte de ese efecto favorable se prolongue hasta 2027. BBVA considera limitado el riesgo para la calidad crediticia derivado de unos tipos más elevados, apoyándose en un endeudamiento del sector privado español más bajo que la media europea.
Deutsche Bank ve recorrido, pero ya en precio
Tras el encuentro con la cúpula de BBVA, Deutsche Bank mantiene su recomendación de mantener, con un precio objetivo de 23,65 euros. Los analistas del banco alemán reconocen buenas perspectivas de crecimiento y rentabilidad, aunque advierten de que buena parte de esas noticias ya está recogida en la cotización.
Otro objetivo cumplido antes de tiempo
El crecimiento en clientes no es solo una promesa para 2026. BBVA ya ha superado, con varios meses de antelación,
Últimas noticias










