
¿Por qué han bajado los partes al seguro en 2025? La clave está en lo que (no) pasó en el cielo
- Hogar, comunidades y comercios registraron menos partes por fenómenos externos
- Los daños eléctricos rompieron la tendencia y crecieron por el apagón
El cierre de 2025 ha dejado un balance positivo para el sector de los seguros en España. Según los últimos datos publicados por AsiturFocus, el número de siniestros tramitados ha experimentado un descenso en comparación con el año anterior. Por segmentos, el ramo de hogar lideró esta bajada con un retroceso del 3,3%, seguido de las comunidades de propietarios con un 2,8% menos de incidencias y los comercios, que registraron una caída del 2,1%.
Esta tendencia a la baja supone un alivio para la carga asistencial de las compañías tras varios años de crecimiento sostenido en la frecuencia de los partes.
La razón principal de esta caída no se encuentra en un cambio de hábitos de los asegurados, sino en la meteorología. Durante 2025, la Península Ibérica disfrutó de una estabilidad climática inusual, con una ausencia notable de fenómenos atmosféricos extremos como las DANAs o las grandes tormentas de granizo que marcaron los años previos.
Esta calma en los cielos ha impactado directamente en los siniestros multirriesgo, especialmente en los ramos de hogar y comunidades de propietarios, donde los daños derivados de fenómenos atmosféricos se desplomaron un 22,3% respecto al ejercicio anterior.

Los daños por agua y la frecuencia de partes en inmuebles
A pesar de este respiro, no todos los problemas han desaparecido de los inmuebles españoles. Históricamente, se ha comprobado que
La estadística revela que la siniestralidad se comporta de forma muy dinámica en nuestro país. Es importante recordar que

La anomalía de los daños eléctricos: el efecto del “apagón de abril”
Sin embargo, el informe de 2025 también destaca un punto negro: los daños eléctricos. A diferencia de la caída general, este tipo de siniestros multirriesgo creció un 7,8%. El origen de este repunte se encuentra en el apagón de abril, un fallo masivo en la red de suministro que afectó a miles de hogares y comercios, con mayor incidencia en la zona centro y Levante, disparando las reclamaciones por averías en electrodomésticos y equipos electrónicos.
En definitiva, la siniestralidad de 2025 nos dibuja un año de transición donde la ausencia de grandes catástrofes naturales ha compensado incidencias puntuales en el suministro eléctrico. Para el sector de los seguros, este escenario ha servido para optimizar procesos de gestión y prepararse ante un futuro donde la eficiencia en la reparación seguirá siendo el factor diferencial para la satisfacción del cliente.
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