
Llamamos tan poco con el fijo que la CNMC va a desregular el mercado: así podría afectarte
- Considera que la caída del tráfico y los límites de precios europeos hacen innecesarios controles específicos
- La retirada de obligaciones afectará a operadores y empresas, con un impacto limitado para los hogares
La telefonía fija está cada vez más cerca de convertirse en un servicio residual y la CNMC acaba de dar un paso decisivo en esa dirección. El regulador ha aprobado la retirada de la regulación nacional del mercado mayorista de terminación de llamadas en redes fijas, una decisión que se aplicará de forma efectiva en un plazo de seis meses y que supone el fin de las últimas obligaciones específicas que pesaban sobre los operadores en este ámbito.
Este mercado mayorista es el que permite que una llamada realizada desde cualquier operador -fijo o móvil- llegue a un número de teléfono fijo de otra compañía. Para hacerlo posible, el operador que origina la llamada paga un precio de terminación al operador que la recibe. Durante años, este servicio ha estado regulado para evitar abusos, ya que cada operador actúa como monopolista dentro de su propia red.
UN SERVICIO CASI RESIDUAL. Sin embargo, el análisis realizado por la CNMC concluye que el contexto ha cambiado de forma profunda. El uso del teléfono fijo para llamadas de voz se ha desplomado en los últimos años: desde 2020, el tráfico ha caído cerca de un 65% en los hogares y casi un 35% en el ámbito empresarial. En conjunto, las llamadas desde líneas fijas apenas representan ya el 7,4% del tráfico total de voz en España, muy lejos del peso que tenían hace una década.
A esta pérdida de relevancia se suma otro factor clave: el precio mayorista de la terminación fija ya está limitado a nivel europeo. Un reglamento comunitario establece un tope máximo de 0,07 céntimos de euro por minuto para todos los países de la Unión, lo que reduce de forma significativa el riesgo de que los operadores puedan subir precios de manera descontrolada tras la desregulación nacional.
¿SUBIRÁN LOS PRECIOS? La CNMC también descarta que el fin de la regulación vaya a derivar en prácticas anticompetitivas distintas al precio. En este mercado, todos los operadores son al mismo tiempo proveedores y clientes del servicio de terminación, lo que genera un equilibrio de intereses que desincentiva conductas como la denegación de acceso o la aplicación de condiciones discriminatorias.
Además, para el consumidor final, el impacto inmediato será limitado, ya que la mayoría de las tarifas actuales incluyen el fijo como un servicio secundario dentro de paquetes convergentes. No obstante, la desregulación abre la puerta a cambios a medio plazo: desde ajustes de precios en llamadas tradicionales hasta nuevas condiciones comerciales para empresas o usuarios que todavía dependen del teléfono fijo para comunicarse. Por ello, cobra más importancia que nunca revisar las
Aun así, el regulador recuerda que conserva herramientas legales para intervenir si se produjeran conflictos, como la resolución de disputas entre operadores o la imposición de obligaciones simétricas.
INGRESOS A LA BAJA. En términos de mercado, Telefónica sigue siendo el principal actor en telefonía fija, con una cuota del 41% del tráfico, seguida de MasOrange, que concentra en torno al 29%. Pese a ello, los ingresos asociados a este servicio han ido perdiendo peso de forma constante: el ingreso medio por línea fija ha pasado de 3,39 euros mensuales a apenas 1,96 euros, una cifra que explica por qué el regulador considera que ya no es necesario un control ex ante tan estricto.
La decisión se enmarca en una tendencia más amplia de retirada progresiva de regulación en mercados considerados maduros o en declive, con el objetivo de simplificar el marco normativo y centrar la supervisión en las redes y servicios que concentran hoy la inversión y la competencia, como la fibra óptica o el
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