
La CNMV avisa: muchas inversiones son menos rentables por comisiones mal explicadas
- El organismo detecta costes ocultos y prácticas poco claras
- La falta de una visión global de los gastos dificulta entender el resultado real
Invertir no siempre sale como uno espera. Y, según la CNMV, en muchos casos el problema no está en el mercado, sino en los costes que no se explican con claridad.
El supervisor ha lanzado una advertencia tras detectar que numerosas entidades siguen sin informar correctamente de todas las comisiones y gastos que soportan las inversiones, algo que tiene un efecto directo en la
El análisis, realizado a entidades de crédito y empresas de servicios de inversión de tamaño pequeño y medio, pone de relieve una realidad incómoda: muchos inversores no saben cuánto están pagando realmente por invertir, ni antes ni después de contratar un producto. Todo ello pese a que
Las comisiones que no se ven... pero se pagan
Uno de los principales problemas detectados por la CNMV es la falta de transparencia en los incentivos. En especial, en la distribución de fondos de inversión, donde el cliente suele ver la comisión de gestión, pero no siempre se le explica qué parte de ese coste vuelve a la entidad en forma de retrocesiones.
A esto se suman
Información fragmentada y difícil de entender
La CNMV también ha detectado que la información sobre costes suele llegar dispersa en varios documentos, con formatos poco homogéneos y sin una visión clara del coste total de la inversión. Esta fragmentación dificulta comparar productos y entender cómo afectan las comisiones al rendimiento esperado.
Incluso cuando la operación ya está hecha, la situación no mejora demasiado. En los informes anuales de costes, algunas entidades omiten el importe total, lo presentan solo en euros y no en porcentaje, o utilizan criterios que impiden comparar de forma clara los costes con la rentabilidad obtenida en ese mismo periodo.
Por qué esto reduce tu rentabilidad aunque el producto funcione
El supervisor insiste en que esta falta de claridad no es un problema menor. Cada comisión que no se comunica bien es un euro menos que se suma a la rentabilidad del inversor. Y cuando esos costes se acumulan año tras año, el impacto puede ser muy significativo, incluso en productos que, sobre el papel, parecen estar funcionando correctamente.
Además, la CNMV ha detectado prácticas como imputar los costes cuando se cobran y no cuando se presta el servicio, lo que distorsiona todavía más la percepción real de cuánto cuesta invertir y cuánto se gana de verdad.
Ante este escenario, el organismo ha dejado claro que la información sobre costes será una prioridad supervisora en los próximos años. El objetivo es que los inversores puedan entender de forma sencilla y completa cómo las comisiones afectan a sus inversiones y tomar decisiones con mayor criterio.
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