
Las renovables piden al Gobierno eliminar el impuesto del 7% que lastra a España y encarece la luz
- La situación deja a nuestro país en desventaja competitiva directa
- En 2025 se desaprovechó el 18% de la capacidad de generación limpia
La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) ha solicitado al Gobierno la supresión urgente del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE). Este polémico tributo, que grava con un 7% la generación, se ha convertido en la principal barrera para la transición energética en nuestro país.
Desde el sector denuncian que mantener este gravamen supone un contrasentido en el actual escenario de descarbonización. Según la patronal, el tributo encarece artificialmente el recibo y frena la inversión necesaria para cumplir con los objetivos climáticos de 2030, penalizando injustamente a las fuentes limpias. Algo que va en la línea en la reciente
Una desventaja competitiva frente a Portugal
La urgencia de esta medida se ha disparado tras los movimientos legislativos en el país vecino. Portugal ya ha eliminado el gravamen equivalente, lo que deja a las plantas españolas en una situación de inferioridad dentro del mercado ibérico. Esta brecha fiscal podría provocar que España pierda su liderazgo renovable en favor de otros mercados más competitivos.
José María González Moya, director general de APPA, ha sido tajante al respecto. Asegura que España no puede permitirse el lujo de desaprovechar sus recursos naturales por una presión fiscal excesiva. La diferencia impositiva actual genera distorsiones de precios y aumenta el riesgo de vertidos de energía limpia que no llega a consumirse.
La necesidad de revisar el recibo en 2026
El panorama para los consumidores no es más alentador, ya que la fiscalidad eléctrica en España sigue siendo una de las más altas de Europa. Este escenario obliga a muchas familias y empresas a realizar
El sector recuerda que el IVPEE se creó en 2012 para atajar un déficit tarifario que hoy está superado. Mantener un tributo diseñado para una crisis pasada es, según los expertos, un anacronismo que solo sirve para elevar el precio final del kWh y dificultar la electrificación de la industria y el transporte.
Cifras que exigen un cambio de rumbo
Los datos de 2025 revelan una realidad preocupante: se desaprovechó el 18% de la capacidad de generación renovable por falta de demanda. Mientras tanto, la generación con gas creció casi un 28%, disparando las emisiones de CO2. APPA insiste en que, sin una reforma fiscal profunda, los objetivos del PNIEC serán inalcanzables.
“Si de verdad nos creemos que podemos cambiar nuestro modelo energético, necesitamos que la electricidad sustituya a los combustibles fósiles”, sentencian desde la asociación. La pelota está ahora en el tejado del Ministerio, que deberá decidir si mantiene la recaudación o apuesta por una energía más barata y sostenible para todos.
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