
España se queda sin nuevas conexiones: las compañías acusan a Red Eléctrica de agotar la capacidad del país
- REE es acusada de invertir por debajo de los límites legales
- Las grandes denuncian que no hay margen de crecimiento
El sistema energético español se enfrenta a una situación crítica que amenaza con frenar el desarrollo económico. Las grandes compañías del sector denuncian que Red Eléctrica (REE) ha gestionado de forma deficiente la capacidad de transporte, provocando que la red de electricidad nacional esté al borde del colapso.
Esta falta de inversión impide tramitar cualquier nueva conexión para proyectos clave, lo que ha llevado a las distribuidoras a dar la voz de alarma ante un bloqueo técnico sin precedentes.
Guerra abierta por la saturación de los nudos
La patronal Aelec, que agrupa a gigantes como Iberdrola o Endesa, ha endurecido su discurso contra el operador del sistema. Aseguran que la red está “agotada” y que el ritmo de inversión de REE se ha situado sistemáticamente por debajo de los límites legales permitidos. Esta falta de ejecución en las infraestructuras ha generado un efecto embudo que impide el crecimiento de la industria y el sector servicios.
El problema no es solo la falta de cables, sino los nuevos criterios técnicos de cálculo que han aflorado un escenario preocupante. La aplicación de parámetros más estrictos ha revelado que muchos nudos de red ya no pueden admitir más demanda. Esta situación de
Viviendas y centros de datos: los damnificados
El sector advierte de que la red está de facto “cerrada” para nuevos proyectos de alta demanda energética. Esto afecta directamente a la construcción de vivienda nueva y a la instalación de centros de datos, piezas clave para la digitalización del país. Sin puntos de acceso disponibles, miles de proyectos quedan en un limbo administrativo a la espera de refuerzos que podrían tardar años en materializarse.
Las eléctricas critican que existen subestaciones bloqueadas por “etiquetas” burocráticas que impiden su uso real. Mientras se busca una solución, el regulador intenta blindar el sistema ante posibles fallos críticos. De hecho, ya se trabaja sobre un
Un horizonte condicionado por la burocracia y la inversión
Ante la gravedad de la situación, la CNMC ha decidido retrasar tres meses la publicación de los mapas de capacidad de acceso. El objetivo es dar margen para negociar una salida técnica que evite mostrar un mapa de España completamente “en rojo”.
Por su parte, las compañías de distribución eléctrica exigen un mecanismo de urgencia que permita a las compañías invertir directamente en la red de transporte para agilizar las obras.
El sector insiste en que los derechos de acceso ya concedidos deben respetarse para no espantar la inversión extranjera. Los clientes con acceso garantizado suelen tardar entre tres y cinco años en conectarse, pero el bloqueo actual impide incluso iniciar esos trámites. Sin una reforma profunda, la red española seguirá siendo el principal cuello de botella para la reindustrialización del país.
Últimas noticias









