
Adiós a las llamadas para contratar la luz y el gas: así es el cambio que prepara el Gobierno
- Consumidores y comercializadoras se enfrentan a nuevas reglas del juego
- El cambio se incluye en el proyecto de Reglamento General de Suministro y Contratación
La forma en la que se contratan la luz y el gas en España está a punto de cambiar de manera profunda. El Gobierno prepara una reforma normativa que limitará de forma drástica la venta de contratos energéticos por teléfono, uno de los canales más utilizados -y más criticados- por las comercializadoras en los últimos años.
El cambio se incluye en el proyecto de Reglamento General de Suministro y Contratación, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y actualmente en fase de tramitación. La medida estrella del texto es clara: las comercializadoras no podrán hacer publicidad ni cerrar contratos de suministro por teléfono, salvo en dos supuestos muy concretos.
El primero, que sea el propio consumidor quien inicie la llamada; el segundo, que exista una solicitud expresa previa por su parte. En ambos casos, además, la conversación deberá grabarse íntegramente.
Fin a las llamadas comerciales no solicitadas
Durante años, las llamadas inesperadas ofreciendo cambios de tarifa, descuentos o supuestas mejoras han sido una de las principales fuentes de quejas de los consumidores.

La CNMC ha señalado en repetidas ocasiones que este canal concentra un volumen elevado de reclamaciones, muchas de ellas relacionadas con falta de información, confusión contractual o incluso cambios de comercializadora sin un consentimiento plenamente informado. Y eso por no hablar de los
El nuevo reglamento, que va en línea con otras medidas en defensa del consumidor como la de
Más control y más exigencias para las comercializadoras
La reforma no se limita únicamente a cerrar la puerta al telemarketing agresivo. El texto también apunta a un refuerzo de los controles internos de las compañías, mayores obligaciones de trazabilidad en los procesos de contratación y una mejora en la formación de los equipos comerciales.
La CNMC respalda este enfoque y considera que, en caso de que se detecten prácticas irregulares, seguirá existiendo margen para actuar mediante los mecanismos regulatorios y de supervisión ya previstos en la normativa.
El regreso del canal presencial
Si el reglamento se aprueba en los términos actuales, el impacto en el sector será inmediato. Al quedar prácticamente vetada la captación telefónica, las comercializadoras tendrán que apoyarse más en canales presenciales y digitales, devolviendo protagonismo a las oficinas físicas, tiendas de atención al cliente y puntos de información.

Para algunas compañías, esto supondrá replantear una estrategia basada durante años en el telemarketing, con el consiguiente aumento de costes operativos. Para los consumidores, en cambio, el cambio puede traducirse en menos llamadas intrusivas y más oportunidades de comparar ofertas con calma y en un entorno más controlado.
A la espera del texto definitivo
Conviene subrayar que la norma todavía no está aprobada de forma definitiva y podría sufrir ajustes durante su tramitación. Sin embargo, tanto el contenido del borrador como los informes de la CNMC apuntan en una dirección clara: el modelo de venta de contratos de luz y gas por teléfono tiene los días contados.
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