
80 años de energía nuclear: la propuesta de Iberdrola y Endesa que pone patas arriba el futuro energético de España
- Ya han pedido formalmente prorrogar Almaraz hasta 2030
- La creen necesaria para dar estabilidad a la red
El sector energético español vive un momento de máxima tensión con varios frentes abiertos. Uno de ellos es el nuclear y los cierres programados. En este sentido, esta semana, los presidentes de Iberdrola y Endesa, Ignacio Sánchez Galán y José Bogas, han lanzado una propuesta que dinamita el actual plan de cierre de las nucleares: alargar la vida de las centrales hasta 80 años.
Durante la presentación de resultados de 2025, año en el que
Por su parte, José Bogas, ha planteado una hoja de ruta que contempla una extensión 10 años más sobre el acuerdo vigente. Según el consejero delegado de Endesa, mantener los reactores es la única vía para evitar que el coste de la energía se duplique al sustituirlos por un mix de gas y baterías mucho más caro.
Este planteamiento choca frontalmente con los
Almaraz: la clave de la estabilidad y el agujero fiscal
La batalla inmediata se libra en la central de Almaraz. Sus propietarias ya
El sector advierte además de un grave impacto para las arcas públicas. El desmantelamiento de las centrales supondría una pérdida de ingresos fiscales de unos 1.000 millones de euros anuales. Sin estos tributos, el Estado perdería una fuente de financiación clave derivada de la propia actividad de generación de energía.
“Países europeos sin nucleares tienen precios estructuralmente más altos”, recordó Galán. Además, se destaca que las empresas han invertido ya 3.000 millones de euros en mejoras de seguridad, lo que garantiza que instalaciones como Almaraz se encuentran en un estado técnico óptimo para continuar produciendo energía limpia.
El argumento de que la nuclear contribuye a los precios bajos ha sido utilizado por ambos directivos, pero la realidad en España es diferente, como se ha podido observar en los últimos meses. Sin ir más lejos, se espera que la factura de abril sea
El problema con las renovables es la poca estabilidad que aportan al sistema para evitar apagones como el de abril de 2025, para lo que ya se está
Riesgo ambiental: las emisiones de CO2 podrían dispararse
Uno de los puntos más críticos del debate es el impacto ecológico. Los expertos advierten que prescindir de la energía nuclear obligaría a quemar más gas en los ciclos combinados. Esta dependencia provocaría que las emisiones de dióxido de carbono del sector eléctrico aumenten más de un 20%, alejando a España de sus objetivos climáticos.
“No se trata de más reformas, sino de ver dónde está el problema”, sentenció Sánchez Galán, apuntando a la fiscalidad como el gran lastre de la competitividad europea. Para las eléctricas, cerrar reactores que ya están amortizados y son seguros es un lujo que la economía española no puede permitirse en este momento.
Con este movimiento, las compañías lanzan un órdago al Ministerio para la Transición Ecológica. La decisión final determinará si España apuesta por la continuidad de un modelo de gran capacidad o si mantiene el rumbo hacia una descarbonización que, según Bogas, cabeza de Endesa, que









