Logos de Vodafone, Telefónica y Orange en un montaje corporativo
Telefonía móvil

Vodafone quiere fusionar su red móvil con las de Telefónica y MasOrange: estos son los motivos

  • La red conjunta le permitiría recortar costes y ganar eficiencia
  • Zegona busca atraer capital internacional y reforzar su valor
Sergio Soto
Sergio Soto
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Vodafone ha iniciado conversaciones formales con Telefónica y Orange para la creación de una RANco, una filial estratégica que gestionaría una red de móvil compartida en España para ganar eficiencia frente a sus competidores. Así lo ha reconocido Eamonn O’Hare, CEO de Zegona, en una entrevista a Expansión.

Zegona, la firma británica propietaria de Vodafone, busca replicar el éxito de sus recientes sociedades conjuntas de fibra (fiberco). El objetivo es reducir los elevados costes fijos que supone mantener una infraestructura independiente, especialmente cuando sus rivales directos cuentan con una base de clientes significativamente superior.

La creación de esta nueva entidad mayorista permitiría unificar los equipos de radio y las antenas. Bajo este modelo, la compañía no solo capturaría importantes sinergias operativas, sino que también facilitaría la entrada de un socio financiero internacional que aporte capital al proyecto.

Persona usando un teléfono móvil por la noche con luces desenfocadas de fondo

El propio O’Hare ha analizado ambos escenarios, con sus pros y sus contras:

  • Con Telefónica: más sinergias, pero sería complejo incorporar un tercer socio
  • Con Orange: facilidad para ejecutar y atraer inversores, pero menores sinergias (ya comparten redes en ciertas zonas)

Optimización del valor y futuro bursátil

Esta maniobra se enmarca en una ambiciosa hoja de ruta para elevar el atractivo financiero del grupo. Los planes de la directiva pasan por disparar su valor de mercado de cara a una posible venta a Telefónica, aunque la creación de esta RANco podría cambiar la situación y paralizar esa consolidación.

O’Hare estima que en un plazo de tres o cuatro años la operadora podría estar lista para una salida a Bolsa en España. Con un flujo de caja proyectado de 1.000 millones de euros, la empresa aspira a consolidarse como uno de los valores más sólidos del Ibex 35.

El fin de la red de cable y migración a fibra

El proceso de transformación también implica una limpieza profunda de activos obsoletos. La estrategia es clara: abandonar el HFC para apostar totalmente por la nueva generación de conectividad. De hecho, el fin del cable de Ono ya está programado en el calendario de la operadora.

Esta migración masiva de clientes hacia la red de fibra permitirá apagar las centrales de cable en los próximos años. Con ello, la compañía no solo mejorará la experiencia de navegación del usuario, sino que eliminará los gastos de mantenimiento de una red que ya no resulta competitiva.

Torre de telecomunicaciones con antenas de red móvil bajo un cielo nublado

Ultimátum a los proveedores de infraestructuras

La gestión de las torres de telefonía es otro de los puntos críticos del plan. Actualmente, la operadora abona unos 150 millones de euros anuales a Vantage Towers por el uso de sus emplazamientos, un precio que la directiva considera excesivo y alejado de la realidad actual del mercado.

O’Hare ha enviado un mensaje nítido: o se produce una rebaja del 50% en las tarifas o se rescindirá el contrato en 2028. Esta firmeza busca proteger la rentabilidad del grupo mientras se termina de dar forma a la nueva estructura de red compartida con el resto de grandes operadores.

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