
Vodafone marca el fin de una era: el cable HFC de Ono ya tiene fecha de caducidad
- El plan busca reducir costes y simplificar la infraestructura fija
- Zegona acelera la transformación del operador en España
La nueva etapa de Vodafone en España ya tiene un calendario marcado para su infraestructura fija. Eamonn O’Hare, CEO de Zegona, ha confirmado el apagado definitivo de la red de cable HFC que la operadora adquirió tras la compra de Ono. Este proceso culminará en un plazo máximo de cuatro años, poniendo fin a una de las tecnologías más icónicas del sector.
Zegona ha decidido que el mantenimiento de la red híbrida de fibra y coaxial ya no es una prioridad estratégica. Tras años de convivencia con la fibra óptica hasta el hogar (FTTH), la compañía ha establecido que el cese total de operaciones se producirá entre 2029 y 2030. La decisión busca simplificar la operativa y reducir los costes de mantenimiento.
Actualmente, en España todavía queda algo más de un millón de clientes que dependen de esta tecnología para su conexión a internet. La intención de la operadora es que esta transición no sea traumática. Para ello, se apoyarán en las nuevas sociedades de fibra (fibercos) creadas recientemente junto a otros socios del mercado español.
“Sí, la vamos a apagar. Llevará tres o cuatro años porque tenemos que migrar nuestra base de clientes actual de cable a fibra óptica”, ha sentenciado O’Hare. Este movimiento permitirá a los usuarios disfrutar de una experiencia de red completa, dejando atrás las limitaciones técnicas que el cable coaxial empezaba a presentar frente a la competencia.
Una migración progresiva hacia la fibra óptica
El plan de la operadora no contempla una migración forzosa inmediata. Según ha detallado el directivo, el proceso se realizará a través de la rotación natural de los clientes. A medida que los usuarios renueven sus contratos o soliciten mejoras en sus servicios, se les trasladará automáticamente a las redes de fibra de última generación.
Este cambio de rumbo se produce en un momento dulce para la gestión de Zegona. La firma ha conseguido sanear las cuentas y disparar la
Además del apagado del cable, la operadora está inmersa en una reestructuración profunda de sus activos. La estrategia pasa por dejar de invertir en infraestructuras obsoletas para centrarse en modelos de alquiler y compartición de redes. Esto permitirá a la empresa ser mucho más ágil y competitiva frente a
Nuevos horizontes: red compartida y bolsa
El fin del HFC es solo una pieza del rompecabezas. Zegona ya trabaja en la segunda parte de su transformación, que incluye la creación de una sociedad independiente junto a Telefónica y Orange para gestionar la red móvil (RANco).
Este modelo busca maximizar la eficiencia. La reducción de costes operativos es fundamental para los planes futuros de la operadora roja. Entre estos planes destaca una posible salida a bolsa en el mercado español una vez finalice la migración tecnológica.
Con este movimiento, Vodafone cierra un capítulo que comenzó en 2014 con la millonaria compra de Ono. La tecnología que un día fue pionera en España deja paso a un ecosistema de fibra óptica más eficiente y veloz. El objetivo es claro: transformar a la operadora en una entidad puramente digital y preparada para los retos de la próxima década.
Últimas noticias









