
Vodafone acusa a Telefónica de jugar sucio con los 10 Gbps: la ventaja secreta que investiga la CNMC
- La venta anticipada en el segmento corporativo desata la queja
- El regulador analiza si existía oferta mayorista equivalente para rivales
Nuevo capítulo en la batalla regulatoria de la telefonía en España. Vodafone ha conseguido que la CNMC abra un expediente a Telefónica por la forma en la que comenzó a comercializar la fibra de 10 Gbps de Movistar.
La acusación es clara: Vodafone sostiene que Telefónica lanzó estos servicios antes de tiempo, saltándose los pasos regulatorios obligatorios y obteniendo una “ventaja significativa” que dejó a sus competidores fuera de juego en contratos clave.
Este movimiento se enmarca en la creciente
Lanzar primero, avisar después
El núcleo del conflicto no es la tecnología en sí, sino el timing. Según la denuncia admitida a trámite, Telefónica empezó a vender conexiones XGS-PON (la tecnología que permite alcanzar los 10 Gbps simétricos) a grandes empresas y administraciones públicas antes de comunicárselo formalmente al regulador.
Este punto es especialmente sensible porque Telefónica, como operador incumbente, tiene obligaciones adicionales. Antes de lanzar un nuevo producto minorista que utilice su infraestructura regulada, debe garantizar que exista una oferta mayorista equivalente. Es decir, debe permitir que otros operadores puedan alquilar esa misma red para ofrecer el mismo servicio.
Según Vodafone, eso no ocurrió. Telefónica habría comenzado a captar clientes con los 10 Gbps mientras la oferta mayorista (conocida como NEBA) aún no estaba actualizada para soportar esa velocidad.
La propia oferta de
El problema del NEBA Empresas
El foco del conflicto está en el mercado B2B (Business to Business). A diferencia del segmento residencial, donde la competencia gira en torno al precio, el mercado empresarial prioriza fiabilidad, estabilidad y altas prestaciones.
Si una gran compañía o administración pública abría un concurso exigiendo conectividad de 10 Gbps, Telefónica podía concurrir con su red propia. Sin embargo, Vodafone —que en muchas zonas depende de la infraestructura de Telefónica para llegar al cliente final— se encontraba con varias limitaciones:
- Sin perfil técnico disponible: la oferta regulada NEBA no contemplaba aún el perfil de 10 Gbps.
- Imposibilidad de replicar el servicio: al no poder alquilar ese acceso mayorista, no podía igualar la oferta.
- Pérdida potencial de contratos: Telefónica quedaba como único proveedor capaz de cumplir los requisitos técnicos.
Mientras tanto, otros operadores como DIGI también han empezado a mover ficha en el segmento ultra rápido, incorporando incluso
Qué investiga ahora la CNMC
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha decidido analizar dos aspectos concretos tras la queja presentada:
- Comunicación previa: si Telefónica notificó el lanzamiento de los nuevos perfiles de velocidad con la antelación exigida por la normativa.
- Replicabilidad técnica: si la oferta mayorista estaba preparada para que los competidores pudieran utilizarla al mismo tiempo que el operador lanzaba su servicio comercial.
Si se confirmara un incumplimiento de las obligaciones de no discriminación y transparencia, Telefónica podría enfrentarse a sanciones. Por ahora, el expediente está abierto y será la CNMC quien determine si esa “ventaja significativa” denunciada por Vodafone fue real y si tuvo impacto en el mercado empresarial.
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