
Las frecuencias de 6 GHz serán para las operadoras: por qué Europa ha priorizado el 6G sobre el WiFi
- Hasta 2027 no sabremos si las operadoras conseguirán el control total de los 700 MHz
- La prioridad es recuperar la competitividad digital del continente frente a Asia y EEUU
Semanas de batalla invisible, una que no se libra en las tiendas ni en las tarifas, sino en los despachos de Bruselas y que definirá cómo nos conectaremos a internet durante la próxima década. Era la
El Grupo de Política del Espectro Radioeléctrico (RSPG) ha dictado sentencia y las noticias son muy buenas para telecos como Movistar, Vodafone u Orange, y no tanto para quienes esperaban un espectro WiFi más amplio. Europa ha decidido alinear su estrategia con la de la industria móvil para pavimentar el camino hacia el 6G.
La obsesión por los 200 MHz
Para entender esta decisión hay que bajar al detalle técnico. El 6G, esa tecnología que promete revolucionar la conectividad en la década de 2030, tiene un requisito voraz: necesita canales anchos. Específicamente, la GSMA (la patronal de los operadores) estima que para que el 6G sea viable, cada operador necesita un bloque contiguo de al menos 200 MHz.
El WiFi miraba con deseo la parte alta de la banda de 6 GHz (de 6.425 a 7.125 MHz), pero el dictamen europeo ha optado por reservar 540 MHz (el tramo de 6,585-7,125 GHz) para uso móvil prioritario. El objetivo es llegar a asignar hasta 700 MHz en total a las redes móviles, garantizando así ese mínimo de 200 MHz por operador que la industria demandaba.
| Rango de Frecuencia | Ancho de Banda | Uso Designado | Estado |
|---|---|---|---|
| 6,585 – 7,125 GHz | 540 MHz | Redes Móviles (Prioritario) | Confirmado |
| 6,425 – 6,585 GHz | 160 MHz | Potencial para Móvil | Pendiente (CMR-27) |
| 7,125 – 7,250 GHz | 125 MHz | Sin asignar | Futuro / En estudio |
Es una victoria estratégica que la GSMA -organización global de operadoras- no ha tardado en calificar como un “paso positivo”. No es solo una cuestión de capacidad; es una cuestión de geopolítica. Según la patronal, países que representan el 80% de la población mundial ya apoyan el uso móvil en esta banda. Si Europa hubiera optado por el WiFi, corría el riesgo de quedarse aislada en términos de hardware y despliegue frente a Asia Oriental y Estados Unidos.

Lo que queda por decidir en la CMR-27
Aunque el grueso del pastel ya tiene dueño, la hoja de ruta no está cerrada por completo. La decisión final sobre ciertos tramos del espectro —concretamente unos 160 MHz adicionales y el bloque final de 125 MHz— dependerá de lo que ocurra en la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de 2027 (CMR-27).
Hasta noviembre de 2027 no sabremos si las operadoras conseguirán el control total de esos 700 MHz potenciales. Sin embargo, el mensaje de Bruselas es contundente: la prioridad es recuperar la competitividad digital de Europa y asegurar que, cuando el 6G sea una realidad en 2030, las autopistas de la información estén despejadas para los datos móviles. De momento, el
Para el usuario de a pie, esto significa que la promesa de velocidades multigigabit en el móvil sigue adelante, aunque el ecosistema WiFi tendrá que apañárselas con el espectro que ya tiene asignado en la parte baja de la banda.
Últimas noticias









