
La fusión Vodafone-MasOrange gana fuerza: los inversores la ven más viable que un acuerdo con Telefónica
- Las quinielas cambian de rumbo y apuntan a una unión que encaja mejor con el nuevo equilibrio europeo
- Este escenario podría reordenar por completo el mapa español de las telecomunicaciones
Los movimientos de los últimos meses, la presión regulatoria y el avance de los grandes grupos europeos han reactivado las quinielas sobre qué fusiones podrían por fin desbloquear un mercado que lleva años tensionado por el low cost y la caída de márgenes. Vodafone, MasOrange, Telefónica y DIGI están en el meollo.
Y es que los inversores empiezan a ver más sentido industrial a una fusión entre Vodafone y MasOrange que a la tradicional hipótesis de una unión entre Vodafone y Telefónica, según publica The Objective. El análisis -basado en informes de bancos y gestoras- señala que este escenario podría tener un recorrido regulatorio más asumible y una integración técnica mucho menos compleja que la unión con Movistar.
UN CAMINO MENOS TORTUOSO. El planteamiento que recoge dicho medio parte de una premisa clara: una integración entre Vodafone y Telefónica supondría crear un gigante con el 45% del mercado fijo y móvil y cerca de 14.000 millones de facturación conjunta, lo que obligaría a cesiones sustanciales y a un escrutinio extremo de Bruselas. Además, la superposición de redes complicaría enormemente la integración técnica.
Este escenario encaja con lo que ya adelantamos en Roams al analizar el
UNA INTEGRACIÓN CON MÁS SENTIDO INDUSTRIAL. El informe citado por The Objective apunta que una posible unión entre MasOrange y Vodafone tendría encaje por varias razones:
- Redes ya integradas en buena parte del país: ambas compañías comparten infraestructuras de móvil en poblaciones de hasta 175.000 habitantes y están asociadas en FiberCo Surf, con la que pretenden cubrir 11,5 millones de hogares: aunque MasOrange-Vodafone tendría una cuota elevada en líneas móviles (68%) y fijas (50%), el peso en ingresos sería similar al de Telefónica (alrededor de los 10.000 millones). Reguladores y gobiernos verían con mejores ojos este equilibrio.
- Sinergias más claras que con Telefónica: aunque MasOrange-Vodafone tendría una cuota elevada en líneas móviles (68%) y fijas (50%), el peso en ingresos sería similar al de Telefónica (alrededor de 10.000 millones). Reguladores y gobiernos verían con mejores ojos este equilibrio.
- Una estrategia alineada con los tiempos de Bruselas: la futura directiva europea sobre fusiones flexibilizará los requisitos antimonopolio en dos o tres años, justo cuando MasOrange ya habrá completado la integración interna tras la
compra por parte de Orange Francia - Cesiones asumibles: se habla de una venta parcial de marcas low cost a Digi y parte del espectro radioeléctrico, una operación más viable que las enormes desinversiones que exigiría una fusión con Telefónica.
El análisis plantea que Movistar no perdería con esta operación, sino que evitaría grandes riesgos financieros en plena reducción de deuda, captaría clientes premium en un mercado más ordenado y se beneficiaría de una caída del churn y de un entorno competitivo más razonable.
Además, podría explorar una integración futura que se planteó hace unas semanas y que le permitiría recuperar el lidezargo en cientes: la
UN TABLERO QUE SE MOVERÁ A PARTIR DE 2026. Los analistas finalizan indicando que ninguna fusión sería inmediata. MasOrange debe cerrar su reorganización interna y la compra de SFR en Francia; Vodafone España está pendiente de reorganizar capital tras la entrada de Zegona; y Bruselas no relajará la normativa hasta dentro de dos o tres años.
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