
Viajar con tu mascota en Semana Santa: documentación, seguro, transporte y lo que cambia a partir del 22 de abril
- Habrá controles más estrictos en pasaporte, microchip y vacunación
- Es clave saber si tu póliza incluye asistencia veterinaria en destino
Faltan pocos días para los grandes desplazamientos de Semana Santa y viajar con tu perro o gato ya es una costumbre en muchos hogares. Sin embargo, este año la planificación es más importante que nunca. La inminente entrada en vigor de una nueva normativa europea y los requisitos de las compañías pueden arruinar tus vacaciones si improvisas.
Para que tu viaje vaya a la perfección, estos son cuatro puntos clave que te ayudarán a que al llegar al destino todo sean buenos momentos.
1. Tener a punto toda la documentación
El error más habitual es no comprobar a tiempo los papeles que exige tu lugar de destino. Para moverte sin problemas, necesitas llevar siempre contigo el pasaporte o cartilla veterinaria en regla, con el microchip y la vacuna de la rabia al día.
Pero los papeles oficiales no son lo único que debes revisar antes de arrancar. David Salazar, experto en seguros de Roams, señala que “muchas veces damos por hecho que un seguro de viaje cubre todo lo importante”, y advierte de que “cuando viajas con mascotas es clave revisar si la póliza incluye asistencia veterinaria en destino”.
Además, debes prestar mucha atención a los cambios legales inminentes. El 21 de abril caduca el periodo transitorio del antiguo Reglamento 576/2013 y, desde el día 22, un nuevo Reglamento Delegado de la Comisión Europea regulará todos los desplazamientos sin fines comerciales de mascotas dentro de la UE, con controles más estrictos y requisitos de documentación más detallados.
Para no quedarte en tierra, asegúrate de cumplir esta lista básica:
- Microchip y pasaporte al día: comprueba que el número del microchip coincide con el que figura en el pasaporte y que la vacuna de la rabia está en vigor.
- Desparasitación obligatoria: si viajas con tu perro a Finlandia, Irlanda, Malta, Noruega o Irlanda del Norte, necesitará un tratamiento contra Echinococcus multilocularis administrado entre 24 y 120 horas antes de llegar al destino.
- CEXGAN: un certificado oficial de exportación si viajas fuera de la Unión Europea.
2. Ajustarte a las medidas de transporte requeridas
Cada medio de transporte impone sus propias reglas de juego. Si vas a volar, revisa al detalle la política de tu aerolínea, ya que las medidas del transportín o el peso en cabina varían enormemente.
En tren, las opciones han mejorado mucho. Renfe ya permite viajar en sus trenes AVE con perros de hasta 40 kilos en ciertos trayectos. Eso sí, el animal deberá ir con bozal, una correa corta no extensible y toda su documentación lista.
Si viajas en coche, la Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que el animal debe ir sujeto con sistemas homologados. Si tu perro es grande y viaja en el maletero, colócalo en posición transversal a la marcha tras una rejilla separadora. Ten mucho cuidado al abrir las puertas en las áreas de descanso y ponle siempre la correa antes para evitar fugas.

3. Que la mascota viaje cómoda y sin sufrir
El viaje no debe suponer un mal trago para tu compañero. Acostumbrar a tu mascota al transportín semanas antes mediante trayectos cortos reducirá muchísimo su ansiedad en la carretera o el avión.
“Es fundamental consultar con un veterinario con suficiente antelación antes de viajar para conocer los requisitos sanitarios y administrativos necesarios tanto para la salida como para el regreso”, recuerda Natalia Valladares, directora médica de Caservet.
Para los viajes largos de esta Semana Santa, la DGT aconseja parar cada dos horas para que el animal estire las patas, orine y beba agua. Además, mantén el coche bien ventilado y nunca lo dejes solo encerrado para evitar un golpe de calor.

4. Los detalles importan
Cuando llegue el momento de salir, opta siempre por trayectos directos y evita las escalas innecesarias. Para prevenir los típicos mareos y vómitos, no le des comidas abundantes en las horas previas al viaje, aunque sí debe tener acceso a agua fresca.
Llevar su manta o juguete favorito ayudará a que se sienta seguro en un entorno desconocido. Si es muy asustadizo, el veterinario podría recomendarte el uso de feromonas o medicación preventiva.
Y hablando de prevención, adelantarse a un imprevisto es vital. Salazar insiste en que “si viajas con tu mascota y contratas un seguro, tienes que asegurarte que también estará incluida en dichas coberturas”, ya que podrías necesitar opciones muy específicas “como la repatriación del animal o los gastos de guardería si el propietario es hospitalizado”.
Como bien concluye el experto de Roams, hay que revisar muy bien las condiciones antes de salir de casa, “porque si sucede algo lo menos que puede pasar es que te sientas engañado al tener un seguro que no ha cubierto lo que necesitabas”.
Últimas noticias









