Icono de escudo azul sobre smartphone simbolizando la protección antivirus o ciberseguridad.
Seguridad

Los seguros para móviles se quedan cortos ante el nuevo riesgo digital: identidad y datos bancarios en juego

  • Los usuarios temen más el fraude y la suplantación que la pérdida del dispositivo
  • Las pólizas tradicionales siguen centradas en el terminal y no en sus consecuencias
Andrea Benito
Andrea Benito
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El robo de un smartphone ya no implica solo perder un dispositivo. En un contexto marcado por la banca digital, las apps oficiales y la identificación biométrica, un móvil robado puede dar acceso a la identidad digital y a las cuentas bancarias de su propietario. Este nuevo escenario está poniendo en cuestión el alcance real de los seguros para móviles.

En España, donde el teléfono es la principal herramienta para pagar, identificarse y operar online, el impacto de una pérdida va mucho más allá del precio del terminal. La preocupación, tanto para los usuarios de iPhone como para quienes tienen un Samsung, un Xiaomi o un Huawei, ya no es tanto reemplazar el dispositivo como evitar accesos no autorizados, fraudes o suplantaciones de identidad.

El móvil, mucho más que un dispositivo

Los smartphones concentran hoy contraseñas, credenciales bancarias, certificados digitales y sistemas de pago. Según un estudio reciente de la aseguradora especializada SquareTrade, la protección que ofrecen muchos seguros sigue centrada en el hardware, mientras los riesgos digitales crecen a mayor velocidad.

El informe advierte de una brecha clara: la mayoría de pólizas cubre daños o robo del terminal, pero no protege de forma integral lo que ocurre después, como el fraude financiero o el robo de identidad.

Hombre usando móvil a oscuras representando el riesgo de robo de identidad y datos bancarios.

España: más miedo a las consecuencias que al móvil perdido

En mercados como el español, el temor principal no es tanto el coste del dispositivo como lo que alguien pueda hacer con él. El uso generalizado de apps bancarias y pagos móviles hace que un solo teléfono concentre demasiadas “llaves digitales”.

De hecho, el estudio refleja que los usuarios temen más el acceso indebido a sus cuentas o compras no autorizadas que la pérdida física del móvil. Y es que el phising, la ciberdelincuencia y los ataques a traves de IA son hoy una amenaza muy real.

Seguros que no avanzan al ritmo del riesgo

Pese a este escenario, la contratación de seguros para móviles sigue siendo limitada y, cuando existe, no siempre cubre los nuevos riesgos digitales. Esto deja a muchos usuarios con una sensación de protección incompleta.

Algunas soluciones tecnológicas, como la de Revolut Pay y Google, ya apuntan el camino, con sistemas que bloquean operaciones sospechosas o retrasan transferencias en situaciones de riesgo. Pero los expertos coinciden en que la protección debería ser más integrada, combinando dispositivo, identidad digital y seguridad financiera.

El reto para el sector asegurador es claro: proteger solo el móvil ya no es suficiente en un entorno donde perderlo puede significar mucho más que quedarse sin teléfono.

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