
La CNMV seguirá supervisando los servicios cripto de los bancos españoles
- Europa mueve ficha, pero no toca todas las piezas
- Para el usuario, el cambio se nota más en los despachos que en la app
Los servicios de criptomonedas que ofrecen los bancos españoles seguirán bajo la supervisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y no pasarán, al menos por ahora, al control directo del supervisor europeo. Así lo recoge la propuesta presentada por la Comisión Europea para reforzar el marco regulatorio de los criptoactivos tras la entrada en vigor de MiCA.
El nuevo planteamiento de Bruselas busca centralizar en la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) la supervisión de los proveedores de servicios cripto en la Unión Europea, con el objetivo de evitar diferencias de criterio entre países y reforzar la protección del inversor. Sin embargo, introduce una excepción clave: las entidades financieras tradicionales quedarán fuera de este traspaso de competencias.
En la práctica, esto significa que bancos como BBVA,
Diferencia clara entre bancos y plataformas cripto
El enfoque europeo marca una línea divisoria entre bancos y exchanges especializados. Mientras que las entidades de crédito mantienen su supervisión nacional -al considerarse que ya están integradas en un sistema bancario fuertemente regulado-, las plataformas cripto puras sí pasarán, de forma progresiva, al control del supervisor europeo.
La Comisión plantea además un periodo transitorio de hasta dos años, durante el cual las autoridades nacionales seguirán supervisando a los proveedores cripto. Una vez finalizado ese plazo, la ESMA asumirá directamente la vigilancia, inspección y régimen sancionador de estas empresas a escala comunitaria.
El objetivo es evitar situaciones de arbitraje regulatorio y homogeneizar criterios tras detectarse diferencias significativas en la concesión de licencias MiCA entre países. De hecho, la propia ESMA ya ha cuestionado públicamente la laxitud de algunos supervisores nacionales en los primeros meses de aplicación del nuevo marco.
La CNMV ve con buenos ojos la supervisión europea
Desde el lado de los supervisores nacionales, el movimiento no genera rechazo. Según recoge Cinco Días, la CNMV considera que la complejidad de los modelos de negocio cripto y su carácter transfronterizo justifican una mayor implicación del regulador europeo, especialmente en el caso de grandes plataformas que operan en toda la UE con una única licencia.
Eso sí, España mantendrá un papel relevante en el control de la actividad cripto bancaria, reforzando así un modelo de doble supervisión: centralizado para los exchanges y descentralizado para los bancos, al menos en el corto y medio plazo.
Qué implica para los usuarios
Para los clientes de banca tradicional, el cambio será prácticamente imperceptible. Los servicios cripto ofrecidos por bancos españoles seguirán sujetos a la normativa financiera nacional, con los mismos estándares de control, solvencia y protección que el resto de productos financieros.
En cambio, para los usuarios de plataformas cripto independientes, el nuevo modelo apunta a un endurecimiento y unificación de las reglas del juego en toda Europa, algo que el propio sector lleva tiempo reclamando para ganar seguridad jurídica y confianza.
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