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Economía

La inversión extranjera en España crece un 31%, pero las desinversiones se disparan hasta 9.038 millones

  • La inversión neta cae un 40,1% y se queda en 3.407 millones
  • Estados Unidos es el primer inversor bruto
Sergio Soto
Sergio Soto
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La inversión extranjera bruta en España creció un 31,2% en el primer semestre de 2026, hasta los 12.446 millones de euros. El dato procede del Registro de Inversiones Extranjeras (Datainvex), dependiente de la Secretaría de Estado de Comercio. Estados Unidos se mantiene como principal inversor, con el 23% del total, y su aportación bruta creció un 84% en un año, aunque su saldo neto es negativo.

El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, liderado por Carlos Cuerpo, considera que estas cifras reflejan el “fuerte atractivo” de España como destino de inversión extranjera productiva. Según el departamento, constituyen “una señal clara de confianza en nuestra economía, en nuestro tejido productivo y en las oportunidades que ofrece España”.

Estados Unidos lidera la inversión, con un alza del 84%

Estados Unidos concentró el 23% de toda la inversión extranjera bruta recibida por España entre enero y junio, lo que equivale a unos 2.857 millones de euros. Su aportación bruta creció un 84% respecto al primer semestre de 2025.

El Ministerio interpreta este avance como una muestra del interés que grandes empresas y fondos internacionales siguen mostrando por España. El dato se refiere, no obstante, a la inversión bruta: descontadas las desinversiones, el saldo estadounidense del semestre es negativo.

El reverso del dato: las desinversiones se disparan un 142%

El crecimiento del 31,2% corresponde a la inversión bruta, es decir, al capital que entró en España sin descontar el que salió. Las desinversiones crecieron un 142% en el semestre, hasta los 9.038 millones de euros, la mayor salida de capital desde 2018, cuando alcanzaron los 11.647 millones.

De este modo, la inversión extranjera neta retrocedió un 40,1% y se quedó en 3.407 millones, frente a los 5.760 del primer semestre de 2025. Más de un 70% del capital bruto registrado entre enero y junio corresponde, en realidad, a desinversiones.

El caso más llamativo es el de Estados Unidos. Pese a ser el primer inversor bruto, cerró el semestre con un saldo neto negativo de más de 993 millones, tras desinversiones por unos 3.851 millones. Reino Unido, tercer inversor bruto, terminó último en términos netos, con un saldo por debajo de los -2.000 millones y desinversiones de 3.847 millones. Entre ambos países, la salida de capital rondó los 7.700 millones.

En términos brutos, tras Estados Unidos se sitúan Francia (2.129,1 millones) y Reino Unido (1.845,9 millones), seguidos de Portugal (788,6), Alemania (723,7), Países Bajos (579,9), Corea del Sur (565,3), Italia (545,6) y Japón (440,6). Corea del Sur e Italia protagonizan los saltos más llamativos: ambas superaron en solo medio año su registro de todo 2025, cuando aportaron 49,3 y 506,7 millones respectivamente.

Medida en neto, la clasificación cambia por completo: Francia encabeza la lista con 1.782,3 millones, algo que consigue porque sus desinversiones fueron de solo 346,8 millones, frente a los 3.851 de EE UU. Le siguen Portugal (788,2 millones), Alemania (685,9 millones), Países Bajos (509,4 millones) e Italia (506,8 millones).

El greenfield crece un 52% y la inversión productiva roza un tercio del total

La inversión greenfield, la destinada a poner en marcha proyectos completamente nuevos como fábricas o centros logísticos, aumentó más de un 52% en el semestre. Junto a la brownfield, centrada en ampliar o modernizar instalaciones ya existentes, concentraron el 30,5% de toda la inversión extranjera directa recibida, casi uno de cada tres euros.

En la práctica, significa que buena parte del capital no se limitó a comprar negocios ya existentes, sino que sirvió para poner en marcha actividad económica nueva sobre el terreno.

España, cuarto país del mundo en proyectos recibidos

La base de datos fDi Markets sitúa a España como el cuarto país del mundo por número de proyectos de inversión extranjera recibidos entre enero y julio de 2026. Solo Estados Unidos, Reino Unido e India registraron más proyectos en ese periodo.

“España compite por inversión no solo con costes laborales o fiscalidad. Para proyectos a largo plazo pesan cada vez más factores como disponibilidad energética, infraestructuras, talento o capacidad digital”, explica Pablo Vega, experto en finanzas de Roams.

El semestre aún queda lejos de los datos de 2024

El crecimiento del 31,2% se produce, sin embargo, sobre una base débil. El primer semestre de 2025 se situó en torno a los 9.500 millones de euros, mientras que en el mismo periodo de 2024 la inversión extranjera rondó los 21.500 millones. Descontado ese año 2025, los 12.446 millones son el dato más bajo para un primer semestre desde 2021, en plena salida de la pandemia, y quedan también ligeramente por debajo de los registros de 2022 y 2023.

Lo mismo ocurre si se mide en neto. Los 3.407 millones también están por debajo de los primeros semestres de ejercicios recientes.

La compra de MasOrange, entre las mayores operaciones del semestre

Entre enero y junio se cerró además una de las grandes operaciones corporativas del periodo. Orange completó la compra del 50% restante de MasOrange por 4.250 millones de euros.

El vendedor fue el vehículo Lorca, participado por los fondos KKR, Cinven y Providence, y la operación se cerró el 8 de junio de 2026, tras el acuerdo vinculante firmado el 12 de diciembre de 2025. A ella se suma la entrada del fondo Apollo en el Atlético de Madrid, otra de las transacciones que han pesado en las cifras del semestre.

Conviene precisar que el importe anunciado de una adquisición no tiene por qué trasladarse íntegramente, ni en el mismo momento, a los registros estadísticos de inversión extranjera. Y que este tipo de operaciones queda fuera del 30,5% de greenfield y brownfield, porque supone un cambio de propietario de activos existentes y no la creación o ampliación de capacidad productiva.

“La inversión extranjera directa es una estadística especialmente volátil porque unas pocas operaciones de gran tamaño pueden modificar mucho el resultado de un semestre. Por eso conviene observar tendencias de varios años y no quedarse únicamente con la comparación interanual”, añade el experto de Roams.

La inversión se concentra en Madrid y Cataluña

La distribución territorial confirma a Madrid como el principal destino de la inversión extranjera, con un 45% del total y muy por delante del resto de comunidades.

Elaboración propia con datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Inversión extranjera bruta por comunidad autónoma en el primer semestre de 2026
Inversión
Madrid 5.635,7 millones €
Cataluña 2.358,6 millones €
Comunidad Valenciana 1.845,8 millones €
Andalucía 903,6 millones €

Los ritmos, en cambio, son muy distintos. Cataluña creció un 68,5% respecto al primer semestre de 2025, frente al 15,6% de Madrid. Las tres primeras comunidades concentran cerca de cuatro de cada cinco euros de inversión extranjera registrados en el semestre. En la parte baja de la clasificación nacional figuran Castilla-La Mancha (129,2 millones), Baleares (126,1 millones) y la Región de Murcia (110,9 millones).

El Gobierno revisa el control de la inversión extranjera

La fuerte entrada de capital coincide con los planes del Gobierno para revisar el sistema de control de estas operaciones, vigente desde 2020. El Ministerio de Economía ha abierto una consulta pública para adaptarlo a la nueva realidad económica, tecnológica y geopolítica.

La revisión busca hacer el sistema más previsible para los inversores y precisar qué operaciones deben someterse a autorización y cuáles pueden quedar exentas. El Ejecutivo plantea además simplificar el mecanismo de consulta voluntaria. La reforma se enmarca en la adaptación al nuevo marco europeo de control de inversiones y se encuentra todavía en una fase inicial, destinada a recoger las opiniones de los sectores afectados, que tendrán hasta mediados de octubre para trasladar sus sugerencias.

Entre los cambios que se estudian figuran la incorporación de los centros de datos al ámbito de control, un régimen específico para las inversiones greenfield y un procedimiento de autorización en dos fases. El objetivo es que el control no se limite a la compra de empresas ya existentes, sino que alcance también determinados proyectos nuevos considerados estratégicos.

El 15 de septiembre de 2026, el Gobierno aprobó el real decreto que crea el Comité de Inversiones Estratégicas y regula el procedimiento para declarar determinados proyectos como estratégicos. Se trata de un instrumento de signo opuesto al anterior: mientras el Comité busca facilitar y agilizar este tipo de inversiones, el sistema de control de capital extranjero tiene como finalidad analizar si una operación puede plantear riesgos para la seguridad o el orden público.

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