
ING tiene un plan para 2026: el gigante naranja quiere conquistar a 5 millones de nuevos clientes
- Redefine su estrategia en España con un horizonte de crecimiento a largo plazo
- Nuevas líneas de negocio y un posible giro hacia las adquisiciones marcan el rumbo
ING celebra su 25 aniversario en España con una ambición que redibuja el mapa bancario nacional. La entidad, consolidada ya como el quinto banco del país por número de cuentas, ha desvelado su hoja de ruta estratégica para la próxima década: alcanzar los 10 millones de clientes antes de 2033. Teniendo en cuenta que actualmente cuentan con una base de 4,6 millones, el objetivo implica duplicar su tamaño captando a más de 5 millones de nuevos usuarios en los próximos ocho años.
El plan, impulsado bajo la batuta de su consejero delegado en España, Alfonso Tolcheff, marca un punto de inflexión en la historia del banco. Si bien ING ha crecido tradicionalmente de manera orgánica -basándose en el boca a boca y productos sencillos-, la dirección ha confirmado que la estrategia cambia: ahora están abiertos a compras.
Fuentes de la entidad aseguran que, para acelerar este crecimiento y llegar a la meta de 2033, pondrán bajo la lupa cualquier oportunidad de adquisición que surja en el mercado, siempre que encaje con su cultura digital y sus parámetros financieros. Esto supone que el “banco no banco” podría convertirse en un actor clave en futuras fusiones del sector financiero español.
NUEVOS HORIZONTES. Para seducir a esos 5 millones de nuevos clientes, ING no solo confiará en sus productos tradicionales. El banco prepara su entrada en segmentos hasta ahora inexplorados por la marca en España:
- Banca Privada (2026): el objetivo es retener a los clientes históricos que han madurado y aumentado su patrimonio, ofreciendo servicios de inversión más sofisticados para rentas altas.
- Pymes (2027): la entidad planea lanzar una oferta específica para pequeñas y medianas empresas, un nicho clave en el tejido empresarial español.
Mientras se preparan estos grandes lanzamientos a medio plazo, la entidad no descuida su operativa actual. De hecho, el banco continúa
LOS JÓVENES SON CLAVE. Parte del optimismo de ING reside en su capacidad de atracción actual. En el último año, el banco ha logrado captar más de 300.000 nuevos clientes, un ritmo que avala sus proyecciones. El dato más revelador es el perfil demográfico: cerca del 50% de las nuevas altas corresponden a menores de 36 años.
Con unos beneficios récord de 356 millones de euros en el último ejercicio y un hub tecnológico en Madrid que planea alcanzar los 1.000 empleados, ING parece tener el músculo financiero y técnico necesario para afrontar el reto más agresivo de su historia en España.
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