
CNMC, Gobierno y eléctricas coinciden: el gran apagón se podía haber evitado
- El Gobierno ya aplica medidas y el regulador traza un plan de choque
- El sistema tenía herramientas para garantizar el suministro
El 28 de abril de 2025, el sistema eléctrico peninsular sufrió un corte masivo que dejó a oscuras a gran parte del país. Ahora, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sido clara en su último informe: el sistema disponía de las herramientas normativas y los mecanismos necesarios para haber garantizado el suministro. Tanto el Gobierno como las compañías eléctricas están totalmente de acuerdo con esta conclusión.
La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec) ha celebrado que el regulador reconozca que había medios suficientes para frenar el incidente. Según las eléctricas, el problema real fue cómo se operó el sistema ese día, eximiendo así a los generadores de energía de la responsabilidad del apagón.

El sector señala que el fallo se debió a oscilaciones muy bruscas en la tensión de la red y a problemas de coordinación. Por ello, aplauden que la CNMC proponga armonizar el límite operativo de tensión en 420 kV (kilovoltios), un nivel seguro y estandarizado en Europa. Exigir que las instalaciones soporten 435 kV de forma ilimitada reducía los márgenes de seguridad respecto a los países vecinos.
El Gobierno ya aplica las primeras soluciones
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica dicen que el diagnóstico de la CNMC está alineado con el informe que ellos mismos presentaron en junio del año pasado. De hecho, aseguran que ya han empezado a mover ficha para
Entre las primeras medidas que ya están en el ordenamiento jurídico destaca una mayor vigilancia sobre cómo los distintos agentes controlan la tensión eléctrica. También se está impulsando la digitalización para ver en tiempo real qué ocurre en cada rincón de la red y se buscan soluciones tecnológicas para frenar las peligrosas oscilaciones de tensión.
Además, el equipo del Ministerio sigue trabajando para mejorar un punto débil histórico de nuestro país: las

El plan de choque para que no vuelva a pasar
Para evitar que un evento así se repita, tras el
A continuación, detallamos las principales actuaciones exigidas por el regulador para hacer el sistema más robusto:
- Medidas inmediatas: limitar las “rampas de producción” (la velocidad a la que una central sube o baja su generación de energía), a lo que se oponen las eléctricas, para evitar saltos bruscos en la red. También se exige un control dinámico de la tensión mediante consignas automáticas en tiempo real.
- Mejorar la coordinación: obligar a que los operadores de transporte (TSO) y distribución (DSO) trabajen de forma sincronizada, compartiendo datos al segundo para no tomar decisiones operativas contradictorias.
- Clarificar responsabilidades: definir legalmente quién responde cuando hay problemas en las infraestructuras de evacuación eléctrica que comparten varios productores. Se valora incluso ceder estas instalaciones a un gestor de red único para unificar criterios.
- Protección de otros sectores: el apagón paralizó trenes, gasolineras y redes móviles. La CNMC pide exigir planes de autonomía energética a sectores críticos como el gasista, el de carburantes o las telecomunicaciones, e incluye también actuaciones específicas en el ámbito ferroviario, para que puedan seguir prestando servicio ante un corte de suministro.
En definitiva, la CNMC advierte que las reglas del mercado europeo deben adaptarse a la realidad física de los cables y las torres. De nada sirve un mercado eléctrico avanzado si la infraestructura no es capaz de soportarlo con total seguridad y resiliencia.
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