
La batalla por la nuclear salta de Almaraz a Ascó: Iberdrola y Endesa elevan la presión sobre el Gobierno
- Pedirán extender ambas hasta 2034, igualando su fecha de cierre
- El Gobierno incluye en su decreto anticrisis una medida para acelerar el desmantelamiento
Iberdrola y Endesa han decidido plantar cara al apagón atómico. Las dos grandes eléctricas van a solicitar de forma inminente la ampliación de la vida útil de los dos reactores de la central nuclear de Ascó, en Tarragona, para que sigan operando al menos hasta el año 2034.
La decisión ya está tomada y se canalizará a través de ANAV, la empresa conjunta que gestiona estas instalaciones. El objetivo de las compañías es ir paso a paso con la burocracia para asegurar la continuidad del servicio.

Primero pedirán agotar la licencia actual de Ascó 1 hasta 2031, que incluye revisiones esenciales de seguridad. Después, solicitarán prórrogas adicionales para igualar el cierre de ambos reactores y aprovechar así las economías de escala, es decir, el ahorro y la eficiencia que supone gestionar los dos a la vez.
- Ascó 1 (100% de Endesa): su cierre oficial estaba previsto para octubre de 2030. La nueva meta es 2034.
- Ascó 2 (85% Endesa, 15% Iberdrola): debía clausurarse en septiembre de 2032. También buscarán extenderlo hasta 2034.
El decreto camuflado y la marcha atrás del Gobierno
Este movimiento empresarial coincide con un momento de máxima tensión política en el Congreso. El Gobierno intentó colar en su último macrodecreto-ley contra la crisis de Irán una medida para acelerar el desmantelamiento atómico de España.
La jugada consistía en habilitar al Gobierno para reabrir el listado de nudos de transición justa —los puntos de conexión a la red eléctrica que quedan libres tras el cierre de una central— e incluir los de centrales nucleares aún operativas, de modo que pudieran sacarse a concurso antes de su clausura. De este modo, preparaban el terreno para las renovables mucho antes de
Sin embargo, la oposición tachó el texto de "decreto ómnibus camuflado", lo que elevó la tensión política antes del debate parlamentario. Como informa El Economista, el propio Sánchez intentó rebajarla asegurando que ahora abre la puerta a una posible prolongación de la vida útil de estas infraestructuras, siempre que se tengan en cuenta el coste económico, la seguridad del suministro y la de los propios ciudadanos.
La presión clave de los socios catalanes
A diferencia de lo que ocurre con la central extremeña de Almaraz, Ascó cuenta con un fuerte componente político que condiciona el

Por ello, partidos como Junts y ERC, que son socios indispensables para la investidura de Sánchez, defienden mantener la central operativa. Quieren proteger la independencia energética regional y los miles de empleos que dependen de estas instalaciones tarraconenses.
Las líneas rojas de Transición Ecológica
El Ministerio que dirige Sara Aagesen mantiene la cautela ante este órdago de las eléctricas. Según la ministra, cualquier prórroga debe cumplir tres requisitos innegociables: máxima garantía de seguridad nuclear, seguridad del suministro eléctrico y coste cero para el consumidor.
Aunque el Gobierno había mostrado una firme voluntad de apagón en su calendario original, el actual
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