
No caigas en la trampa: expertos avisan de las 5 estafas de WhatsApp que marcarán 2026
- La ingeniería social, la urgencia emocional y la suplantación de identidades disparan el fraude
- Mensajes de supuestos familiares, instituciones o marcas concentran la mayoría de engaños
WhatsApp se ha consolidado en 2025 como uno de los principales canales utilizados por los ciberdelincuentes para
Un informe de Check Point Software identifica
1. El fraude del “hijo en apuros”
Se trata de una de las estafas más extendidas. El usuario recibe un mensaje desde un número desconocido en el que alguien se hace pasar por su hijo o hija, alegando haber cambiado de teléfono y necesitar ayuda urgente, normalmente económica. La presión emocional y la rapidez del mensaje provocan que muchas víctimas transfieran dinero sin confirmar la identidad real del remitente.
2. Secuestro silencioso de cuentas (Ghost Pairing)
Esta técnica permite a los estafadores tomar el control de una cuenta de WhatsApp sin robar la SIM ni la contraseña. Mediante engaños previos, consiguen que la víctima facilite códigos de verificación, lo que les permite vincular la cuenta a otro dispositivo y usarla después para estafar a sus contactos.
3. Suplantación de organismos oficiales
Durante 2025 han circulado numerosos mensajes que aparentan proceder de organismos públicos como la DGT, alertando de multas pendientes o incidencias administrativas. El objetivo suele ser redirigir a enlaces fraudulentos o continuar la conversación en WhatsApp para obtener datos personales o bancarios. Y no solo se limita a WhatsApp, como demuestra el último
4. Suplantación de grandes marcas
Otra práctica habitual consiste en hacerse pasar por empresas conocidas o plataformas digitales, informando de supuestos problemas con pedidos, cargos sospechosos o cuentas bloqueadas. En estos casos, el fraude busca robar credenciales o acceder a la cuenta de WhatsApp para ampliar el engaño a otros usuarios. Y lo peor, es que no se limita solo a WhatsApp
5. Plataformas legítimas como gancho
En las campañas más sofisticadas, el fraude no empieza directamente en WhatsApp. Los delincuentes utilizan servicios legítimos -como redes sociales o plataformas educativas- para generar confianza y, una vez captada la atención de la víctima, trasladan la conversación a WhatsApp, donde el control es menor y el engaño resulta más efectivo.
Prevención y sentido común
Desde Check Point advierten de que ninguna entidad legítima solicita pagos urgentes, códigos de verificación o datos personales a través de WhatsApp. Por ello, recomiendan desconfiar de mensajes inesperados, verificar siempre la identidad del remitente por un canal alternativo y evitar pulsar enlaces sin comprobar su origen.
La prevención y el sentido común siguen siendo, según los expertos, las mejores herramientas para frenar un tipo de fraude que no deja de crecer y que ha convertido a WhatsApp en uno de los grandes focos de riesgo digital en 2025. Y lo seguirá siendo en 2026.
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