Coche cubierto de nieve en invierno con una baliza V16 encendida sobre el techo.
Seguridad

Alerta de invierno con las balizas V16: por qué pueden dejar de funcionar bajo cero

  • La nieve puede cubrirlas en minutos y bloquear la luz y el GPS
  • Hay unos consejos clave para evitar fallos durante una ola de frío
Sergio Soto
Sergio Soto
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La llegada de la primera gran ola de frío del año puede poner sobre la mesa un problema técnico inesperado en la hoja de ruta de la DGT: la resistencia real de sus nuevos dispositivos de emergencia, las balizas V16, ante climas extremos. Mientras miles de conductores ya han sustituido los tradicionales triángulos por la señal luminosa, los expertos advierten que las bajas temperaturas podrían convertir estos dispositivos en simples pisapapeles justo cuando más se necesitan.

Aunque la normativa establece unos requisitos técnicos mínimos, la realidad meteorológica de muchas zonas de España amenaza con superar los límites operativos de la tecnología actual, que ya se enfrenta a las opiniones de múltiples expertos.

Baterías contra el frío extremo

El principal punto débil detectado en estas primeras pruebas invernales reside en la fuente de alimentación. La normativa de homologación exige que el dispositivo garantice su funcionamiento en un rango de temperaturas de entre -10ºC y 50ºC. Sin embargo, este margen resulta insuficiente para numerosas regiones de la península.

Automóviles completamente cubiertos por la nieve tras un fuerte temporal invernal.

En municipios de la España vaciada, zonas de alta montaña o durante episodios como los vividos en Molina de Aragón o el Pirineo, los termómetros pueden descender por debajo de los -15ºC. Bajo estas condiciones, las reacciones químicas dentro de las baterías -tanto en las pilas alcalinas como en las de litio- se ralentizan drásticamente.

Esto provoca una caída de tensión que puede impedir que la luz se encienda o, lo que es peor, que el módulo de comunicaciones envíe la señal de geolocalización a la nube de la DGT. Si bien ya conocemos el funcionamiento y obligatoriedad de la baliza V16, es crucial entender que su eficacia depende de que la batería mantenga su integridad química, algo que el frío extremo compromete seriamente.

Nieve y visibilidad

Más allá de la electrónica, existe un problema físico. La instrucción de uso indica que el dispositivo debe colocarse en la parte más alta del vehículo para maximizar su visibilidad. Sin embargo, en una situación de avería durante una nevada intensa, el techo del coche es la primera superficie en cubrirse.

Baliza V16 adherida al lateral del coche en situación de lluvia.

Al no emitir calor suficiente para derretir la nieve acumulada, la luz de la baliza puede quedar sepultada en cuestión de minutos, bloqueando tanto el destello ámbar como la señal GPS hacia las antenas de telefonía. Esto dejaría al conductor invisible tanto física como digitalmente. Una polémica que se suma a la posibilidad de que la baliza espíe.

Recomendaciones ante una ola de frío

Ante este escenario, los expertos recomiendan no fiarlo todo a la tecnología si se viaja a zonas de riesgo helado. Es aconsejable llevar el dispositivo en la guantera o en un lugar protegido del habitáculo y no en el maletero, para aprovechar la temperatura residual del coche. Asimismo, en el caso de dispositivos con pilas extraíbles, se sugiere llevar un juego de repuesto nuevo y protegido del frío.

Este posible fallo operativo se suma a la polémica existente alrededor del cambio de modelo, donde ya existen voces críticas que cuestionan el negocio detrás de su implantación y la verdadera eficacia de forzar una tecnología que, como demuestra el invierno, todavía tiene flecos por resolver.

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