Si todavía no sabes qué es una eSIM y qué comodidades aportará a los usuarios de smartphones y de otros dispositivos, te recomendamos que leas este post. La desaparición de las tarjetas SIM actuales supondrá una revolución en cuanto a la independencia de los clientes y la conectividad de aparatos.

¿Qué es la eSIM? Características y ventajas de la tarjeta SIM virtual

La eSIM (embedded SIM), llamada también tarjeta SIM embebida, virtual, electrónica o remota, es un chip un 90 por ciento más pequeño que una nano SIM que vendrá instalado de fábrica en smartphones, portátiles, tablets, relojes inteligentes y cualquier dispositivo que pueda conectarse a la red de telefonía móvil.

Así, la eSIM permitirá usar dichos dispositivos sin tarjeta física. Este microchip contendrá el perfil de todos los operadores de cada país, por lo que funcionará con cualquier compañía.

¿Cómo se configura la eSIM?

Para activar nuestra SIM virtual, primero deberemos contratar un servicio de telefonía móvil con un operador, el cual, sin coste adicional, nos facilitará una carta o una cartulina con los datos necesarios para la activación, entre ellos el PIN, el PUK y un código QR.

Con nuestro teléfono conectado a una red WiFi, instalaremos una aplicación para escanear este código. Una vez hecho esto, la app transferirá a la eSIM el perfil de nuestro operador y de la tarifa elegida. ¿Sencillo, verdad?

Además, si el cliente desea asociar otros dispositivos, consultar el consumo o cambiar de tarifa, podrá hacerlo desde la plataforma que ofrezca su compañía.

Lo ideal sería realizar estos trámites desde el menú de ajustes o desde la app que lee el QR, en lugar de necesitar una adicional o de acudir al sitio web del operador. Es más, ¿y si los clientes de diferentes compañías utilizáramos la misma app? Quizás sería un primer paso para que los operadores acordaran unos estándares de facturación.

Ventajas de la tarjeta SIM virtual

Como vemos, la llegada de la eSIM ahorrará a los usuarios tiempo y quebraderos de cabeza en gestiones. Asimismo, supondrá una revolución en la conectividad de dispositivos y reportará beneficios en cuanto a seguridad, roaming y diseño de los aparatos. A continuación, explicamos todas las ventajas de usar una SIM embebida:

Se agilizará el cambio de tarifa y de compañía

Al incorporar la eSIM la información de todos los operadores de telefonía, bastará con un clic para modificar nuestro plan de datos. Lo mismo ocurrirá si queremos irnos a otra compañía, puesto que ya no habrá que esperar a tener una tarjeta nueva. También podremos cambiar el número de móvil y pasar de un contrato 3G a 4G (y en un futuro, a 5G).

No obstante, los clientes deberemos tener en cuenta si estamos sujetos a contrato de permanencia, así como las limitaciones o requisitos legales que imponga nuestra compañía o la legislación de cada país en materia de telecomunicaciones.

Menor dependencia de las tiendas y de las consultas telefónicas

Al tramitarlo todo con el móvil, no hará falta ir a una tienda ni llamar al servicio de atención al cliente de nuestro operador. Sin embargo, probablemente se tendrán que modificar las leyes para garantizar la inmediatez y validez de las gestiones, por lo que mientras tanto seguro que nos tocará hacer algún trámite adicional para identificarnos correctamente.

Conectividad masiva de dispositivos

Tal y como se explica en el sitio web de la Asociación GSM (GSMA), patronal del móvil y promotora de esta tecnología, la eSIM es un mecanismo universal que permitirá conectar de forma remota y al mismo tiempo varios dispositivos a una misma red móvil. Esto supondrá un impulso definitivo del entorno M2M y una revolución del Internet de las cosas. ¿Os imagináis que el frigorífico nos avisara de que nos hemos quedado sin leche?

Desaparece la multiSIM

Con la eSIM, podremos vincular varios dispositivos a un mismo número sin un coste adicional. Con toda probabilidad, cada compañía establecerá cuántos aparatos se pueden asociar. La SIM virtual también nos permitirá tener distintos números en una misma tarjeta, pero todavía no está claro si podrán ser de diferentes operadores.

Mayor privacidad y seguridad de los datos

Un PIN protegerá el código IMSI, es decir, el código de identificación único para cada dispositivo de telefonía. Además, los usuarios dispondrán de claves privadas para salvaguardar los datos.

De hecho, una clave permitirá localizar nuestro smartphone en caso de pérdida o de robo. Asimismo, podremos transmitir la SIM virtual de un terminal a otro, incluso si se nos ha estropeado el primero, porque los datos estarán almacenados en la nube.

Se reducirá todavía más el grosor de los móviles

 Los terminales ya no llevarán ranura para insertar la tarjeta SIM tradicional, por lo que podrán ser más finos. Si bien esto no parece relevante para los teléfonos, supone un gran avance en el diseño de pulseras, relojes y otros.

Obstáculos en el uso de la eSIM

El problema más evidente es que los teléfonos móviles actuales no serán compatibles con la eSIM, por lo que deberemos comprar un nuevo smartphone para hacer uso de ella.

En este sentido, podría ocurrir que algunas compañías no oferten determinados modelos por no haberse adaptado a esta nueva tecnología a la misma velocidad que otras. No obstante, seguramente se continuarán fabricando tarjetas SIM tradicionales y terminales con ranura, al menos durante varios años.

Por otro lado, como ya hemos indicado, serán necesarios cambios legislativos en cuanto a la identificación de usuarios y la veracidad de datos que garanticen la inmediatez y validez del cambio de tarifa y de operador, lo que podría frenar la popularización de la SIM electrónica.

Sin embargo, el mayor reto lo afrontarán las propias compañías de telefonía móvil, que tendrán que dar un giro a su estrategia comercial. ¿Cómo atraerán y fidelizarán a los clientes si estos pueden cambiar de operador con un clic? ¿Qué pasará con las tiendas físicas? Porque muchas de ellas desaparecerán, y las que queden tendrán que reinventarse.

¿Cuándo empezaremos a usar la SIM virtual?

La GSMA estableció dos fases para la implementación de la eSIM. Durante la primera, que empezó a principios de 2016 y tendría que haber acabado tras el verano de ese año, la SIM embebida se instalaría en tablets y wearables. A lo largo de la segunda fase, que seguiría inmediatamente a la primera y debería haber concluido a finales de 2016 o comienzos de 2017, la eSIM se integraría en los smartphones.

Aunque no se han cumplido los plazos, existen dispositivos en el mercado con SIM virtual. Apple se adelantó al calendario de la GSMA y en octubre de 2014 presentó la Apple SIM, que en algunos iPad viene incorporada y para otros puede adquirirse aparte.

Ya en la primavera de 2016, Telefónica y Vodafone estrenaron la eSIM en Alemania con el Samsung Gear S2 3G Classic. Este smartwatch llegó a España en noviembre de ese año de la mano de Orange, que lo vendió de forma limitada.

Como observamos, ningún teléfono móvil utiliza todavía la tarjeta SIM virtual. La consultora IHS Markit prevé que los primeros smartphones de Apple, Samsung y Huawei con esta tecnología aparezcan en 2019, si bien cree que en 2018 otros fabricantes venderán ya terminales con eSIM.

La tarjeta sim virtual a fondo

Tras hablar de las posibilidades y la obvia reducción de tamaño, vamos un poco más lejos para destacar otras cualidades de este nuevo formato para la eSIM.

La primera, que nos hará el cambiar de operador menos “trágico”, es que no tenemos que saber qué tipo de tarjeta tiene nuestro smartphone (aunque hasta que llegue este momento en el que todos los dispositivos la lleven integrada aún queda).

La consecuencia directa de esto es que no existirán las bandejas para la tarjeta SIM, por lo tanto no tendrás que buscar los clásicos imperdibles (u otros elementos finos y punzantes) con los que abrir la dichosa bandeja.

Ya hemos hablado de que la portabilidad con la eSIM será más sencilla, no tendremos que esperar a que llegue ninguna otra tarjeta del nuevo operador con todo lo que esto conlleva para facilitar el proceso, eso si, de momento el tiempo de espera estimado en 2-3 días seguirá inalterable, pues depende del regulador en cada país que establece el proceso y los plazos de una portabilidad.

Y la joya de la corona de las opciones que se abren, es el facilitar tener tu número en varios terminales al mismo tiempo, y poder usar los datos móviles o llamadas o lo que sea que se tenga contratado en un lugar u otra sin depender de elementos externos.

eSIM, su momento está cerca

Aun no la vemos (de hecho, es parte de la gracia, que no la veremos, pero ya me entendéis), aun no se habla de ella y parece que este pasando aún por una fase beta o de pruebas. Problemas con las compañías más fuertes del mercado de las telecomunicaciones están lastrando el inicio comercial, pero todo nos lleva a pensar que no falta demasiado para empezar a verlo en los dispositivos electrónicos del próximo año, al menos, en los smartphones de gama alta de marcas como Samsung y Apple.

Por supuesto, sin dejar de verla aparecer por el sector de smartwatch, pionero en su inclusión y atreviéndose a llegar a más dispositivos diferentes.

¿Qué opináis de la eSIM? ¿Os gusta? Está claro que, tarde o temprano, el gesto de sacar la tarjeta SIM del cartoncillo pasará a la historia.

María Esther Sanz Sanchez
María Esther Sanz Sanchez

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