El futuro ya está aquí. El horizonte temporal del 2020 se encuentra a la vuelta de la esquina y, con ello, toda la tecnología que nos parecía de ciencia ficción hace no mucho que está dando lugar a una sucesión de inventos que están cambiando el mundo. El progreso no ha hecho sino comenzar. Y el ser humano es su mayor protagonista.

Los transhumanistas -impulsores de una corriente filosófico-científica que asegura que, gracias a los avances en inteligencia artificial, nanotecnología y biotecnología genética, será posible, a medio plazo, mejorar la estirpe humana, colonizar el espacio, vencer al envejecimiento y alcanzar la inmortalidad– plantean que a partir de 2020 las computadoras tendrán el mismo poder de procesamiento que el cerebro humano.

Datan también en esta fecha otro de los inventos más sorprendentes para la salud: la aparición de nanomáquinas destinadas a fines médicos, como nanobots que se introducirán en el torrente sanguíneo para alimentar las células y retirar los desechos o las sustancias perjudiciales que se encuentren en el organismo.

Esta corriente de opinión, cada vez más consolidada, no está formada por un grupo de visionarios alocados sin fundamento tecnológico alguno, más allá de su imaginación desatada, sino que sus principales adeptos y defensores proceden de Silicon Valley, el paraíso empresarial norteamericano de empresas tecnológicas y startups. Uno de sus principales referentes, y desde luego no el más moderado, es Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google entre otros muchos cargos, quien asegura que “a partir de 2030 se podrá conectar el cerebro humano a otro exterior que lo hará mucho más potente”.

manorobot

Los coches del futuro ya han llegado

Más allá de estas previsiones, que pueden parecer tan utópicas como el uso masivo de la telefonía móvil si se hubiese planteado en la década de los setenta, lo que resulta innegable es que la tecnología avanza con una velocidad meteórica. Ya empiezan a ser realidad algunos conceptos de ciencia ficción que nos divertían hace algunos años. ¿Quién no recuerda la serie de televisión El coche fantástico, en la que el mítico Michael Knight (protagonizado por el actor David Hasselhoff) defendía la justicia acompañado de un coche futurista que hablaba, tomaba decisiones y se conducía solo?.

Ya existen prototipos de coches que se auto-conducen y, cada vez con mayor frecuencia, los vehículos convencionales incluyen prestaciones que les permiten tomar el control en determinadas situaciones, como puede ser el aparcamiento inteligente o el radar de velocidad, que detiene el coche cuando percibe un obstáculo. El futuro de la automoción pivota en torno a este universo: coches con autonomía casi absoluta que permitirán a sus usuarios relajarse y dedicarse a múltiples tareas mientras se trasladan. Las llaves de contacto y de las puertas quedarán relegadas al olvido: los inventos de la biometría permitirán la identificación, la apertura y el arranque a través de la voz, las huellas dactilares o el escaneo de la retina.

En un futuro muy cercano, nuestros automóviles convertirán el parabrisas en una pantalla informatizada que ofrecerá contenidos de interés, al tiempo que llegarán nuevos materiales a su producción -se habla incluso de coches impresos en 3D con baterías de sal-, y los motores reducirán su tamaño, convirtiéndose en mucho más ecológicos. Y probablemente no en el 2020, pero más pronto que tarde, todos los coches terminarán siendo eléctricos.

impresora3D

Pero esta no es la única novedad que encontraremos, ¿te atreves a descubrir más?

Otras mejoras tecnológicas que vienen

La tecnología invadirá nuestro hogar y nuestra persona, en muy próximas fechas. Se trata este de un fenómeno gradual que, en realidad, ya ha comenzado. Cada miembro de nuestra familia tiene su propio teléfono móvil, su portátil y su tablet y además el grupo cuenta con videoconsolas, televisiones inteligentes y otros dispositivos móviles que interactúan conectados al padre de todos los inventos: internet. Esta tendencia se acentuará todavía más.

El Instituto VINT —el laboratorio de tendencias de Sogeti— prevé que en el año 2020 habrá más de 50.000 millones de objetos conectados a internet y que, posiblemente, el ser humano será el epicentro de esta conexión. Se habla, en la línea de lo que anticipan los transhumanistas, de que muchos de estos centros neurálgicos de inteligencia artificial se encontrarán integrados en el propio cuerpo humano. Llevaremos sensores en tatuajes o lentes de contacto, por ejemplo, que nos interconectarán con nuestro entorno y, a la vez, cuidarán de nosotros. No es ciencia ficción: estos artefactos controlarán nuestro estado de salud y nos avisarán para que vayamos al médico cuando sea conveniente.

El avance exponencial de la capacidad y la velocidad de los ordenadores va a impulsar una inteligencia artificial sin precedentes. Llegarán a nuestras casas esos robots casi humanos, capaces de ayudarnos en las tareas domésticas, por supuesto, pero también de conversar, jugar y consolarnos si nos sentimos alicaídos. Existirán androides de diferentes condiciones, en la línea de Star Wars: robots, humanoides y asistentes virtuales que facilitarán nuestro día a día y, paradójicamente, harán mucho más humana la existencia de los individuos relegados a la soledad.

También nuestra ropa integrará sensores digitales que servirán para mejorar sus prestaciones, comunicarse con los demás y monitorizar nuestros movimientos. Aseguran los estudiosos del futuro que nuestra vida resultará mucho más fácil, que algunos de nuestros sentidos se agudizarán ante estos nuevos inventos y que, no es ciencia ficción, desarrollaremos nuevos sentidos, habilidades y talentos.

starwars

El horizonte del superhombre

A partir de 2020 podremos montarnos en coches que se conducirán solos, podremos regenerar nuestro organismo gracias a la nanotecnología, la biogenética y la inteligencia artificial, podremos producir réplicas de órganos y tejidos humanos a través de impresoras 3D y estaremos hiperconectados, a través de internet, con el pasado, el presente y el futuro. Nuestras casas dispondrán de muebles inteligentes que autocargarán sus baterías, nos avisarán cuando algo falla e, incluso, podrán hacer la compra telemáticamente cuando sea necesario: por ejemplo, nuestro frigorífico. La domótica y el resto de la tecnología nos permitirá dedicar nuestra atención a lo realmente importante. Y contaremos con aplicaciones de última generación, específicas e hiperpotentes, para llevar a cabo cualquier actividad.

Seremos, realmente, superhombres. La pregunta clave es: ¿estaremos realmente a la altura?

Gracias a XpressTV

Tags: , , , , , , ,