
La banca de inversión de BBVA ya genera el 30% de las ganancias del grupo: más de 2.300 millones de euros
- Consolida su peso con un crecimiento acelerado en los últimos ejercicios
- El banco redefine su foco comercial y suma clientes institucionales en mercados clave
BBVA ha encontrado en la banca de inversión su nuevo gran motor de crecimiento. En un contexto financiero en el que bate récords globales de beneficios en los nueve primeros meses del año, la entidad presidida por Carlos Torres destaca por un cambio estructural en sus cuentas: su división de banca mayorista y de inversión (CIB) se ha disparado hasta duplicar sus ganancias en menos de tres años.
Esta unidad de negocio ya no es un mero complemento, sino un pilar fundamental. Según los datos a cierre del tercer trimestre, de los que se hace eco Expansión, la división aporta casi el 30% de la ganancia neta del grupo, tras registrar un beneficio de 2.341 millones de euros. Esta cifra supone un aumento del 31,8%, superando ampliamente los menos de 1.000 millones que generaba en el mismo periodo de 2022.
EE. UU. y Reino Unido superan a España
Uno de los datos más reveladores de este crecimiento es el cambio en el peso geográfico. Por primera vez, los beneficios que BBVA obtiene de su banca de inversión en Estados Unidos y Reino Unido (que suman el 20% del total de la división) han superado a los generados en España (17%).
La apuesta por el mercado anglosajón y las operaciones transfronterizas es total. De hecho, el 43% de la facturación de la división, que ha alcanzado un récord de 4.832 millones de euros, proviene de clientes que operan fuera de su país de origen. Para apuntalar esta estrategia, el banco ha reforzado su presencia física con movimientos clave, como la reciente apertura de una oficina en Houston (Texas) enfocada en la transición energética y las tecnologías limpias.
Un cambio de cliente y la comparativa con Santander
Para lograr estas cifras, BBVA ha ampliado su abanico de clientes. Si históricamente su fortaleza residía en las grandes empresas corporativas, ahora el objetivo prioritario son los inversores institucionales: grandes fondos soberanos, capital riesgo y aseguradoras. La entidad busca que este segmento tenga el mismo peso en sus cuentas que el corporativo, motivo por el cual ha fichado a decenas de banqueros especializados en plazas como Londres y Nueva York.
El desempeño de la unidad CIB de BBVA (2.341 millones) se sitúa en este periodo por encima de los resultados reportados por la división de banca de inversión de Santander (2.168 millones de euros hasta septiembre), aunque las métricas y perímetros de consolidación de ambas entidades difieren ligeramente.
Objetivo 2029: duplicar el negocio
La hoja de ruta marcada por la dirección es ambiciosa. Onur Genç, consejero delegado del grupo, ha sido claro respecto a las metas a largo plazo: “Vamos a hacer crecer el negocio de CIB”. El objetivo declarado es duplicar para el año 2029 los ingresos que esta banca de inversión registró el año pasado.
Mientras mercados como Turquía siguen aportando márgenes elevados debido a la volatilidad y la necesidad de coberturas financieras (a pesar de la hiperinflación), el crecimiento estructural se fía a la capacidad de BBVA para competir de tú a tú con los gigantes globales en los mercados de crédito corporativo y financiación estructurada en dólares y libras.
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