
Cuidado al financiar en Black Friday: el error común que triplicará tus deudas
- Las ofertas disparan el uso de financiación y un cuarto de los consumidores recurrirá al crédito
- Elegir mal la financiación puede encarecer la compra y multiplicar el coste final sin darse cuenta/li>
La cuenta atrás para el Black Friday ha terminado y la fiebre de las compras ya es una realidad. Se estima que, entre el “Viernes Negro” y la campaña de Navidad, el gasto medio rondará los 900 euros por persona. Ante este desembolso, el 25% de los consumidores españoles planea recurrir a la financiación. Sin embargo, los expertos lanzan una advertencia clara: el método de pago que elijas puede marcar la diferencia entre una compra inteligente y una trampa financiera.
El error más habitual reside en financiar estas compras directamente con la tarjeta de crédito (pago aplazado o revolving) en lugar de buscar un préstamo personal específico. La diferencia es abismal: mientras que las tarjetas aplican un interés medio que supera el 18%, el mercado de préstamos ofrece tipos tres veces inferiores.
De hecho, la competencia este año es feroz, con nuevas entidades entrando en juego. Un claro ejemplo es cómo N26 ha lanzado su préstamo personal desde un 4,06% TAE, posicionándose como la opción más competitiva para evitar los altos costes de las tarjetas tradicionales.
La banca tradicional no se ha quedado atrás en esta guerra de ofertas, consciente de que el crédito al consumo ha crecido un 7,6% en el último semestre. Para captar a este cliente que busca liquidez inmediata, el Banco Santander revienta el Black Friday con préstamos más baratos, reduciendo su Tipo de Interés Nominal (TIN) hasta el 3,74% y eliminando comisiones de apertura, una maniobra agresiva para contraatacar a las fintech.
La trampa de los intereses: pagar un 180% más
Para entender el impacto real en el bolsillo, basta con mirar los números. Un consumidor que financie sus compras navideñas a 12 meses con un préstamo personal pagaría un interés promedio del 6,5%. Sin embargo, si decide aplazar ese mismo pago con una tarjeta de crédito, el interés se dispara al 18,26%.
En la práctica, esto significa que elegir la tarjeta supone pagar un 180,9% más en intereses. Si financiamos 900 euros, con un préstamo personal pagaríamos unos 32 euros extra, mientras que con la tarjeta la cifra asciende a más de 91 euros. Aunque la comodidad de la tarjeta es tentadora por su inmediatez, el coste financiero es desproporcionado.
Guerra de ofertas: ¿Qué opciones hay sobre la mesa?
Más allá de las agresivas propuestas de Santander y N26, el sector financiero español se ha volcado con promociones especiales vigentes hasta principios de diciembre:
- Bankinter y el 0%: ofrece su servicio Paga Cómodo, que permite financiar cualquier movimiento superior a 90 euros cargado en los últimos tres meses al 0% de interés (aunque es vital revisar la TAE final según el plazo elegido).
- Sabadell y Openbank: estas entidades han optado por la estrategia del cashback y los regalos directos. Sabadell permite conseguir hasta 980 euros sumando bonificaciones por cuenta online y nómina, mientras que Openbank regala 50 euros directos por depósitos, buscando captar ahorro más que crédito.
Consejos para no endeudarse de más
Si vas a financiar tus compras, la recomendación es clara: huye de la financiación automática de las tarjetas revolving. Compara las ofertas de préstamos personales, que actualmente están en mínimos anuales por la campaña, y ajusta los plazos de devolución. Recuerda que cuanto más tiempo tardes en devolver el dinero, más intereses acabarás pagando, por muy baja que sea la cuota mensual.
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